• MIÉRCOLES 20
  • de mayo de 2026

Cultural

FOTOGRAFIA

Mari Carmen González entre líneas

Escritora española se inspira en la cultura Nasca y en su legado para narrar la historia de dos mujeres de diferentes épocas.


Editor
Ernesto Carlín Gereda

Editor de Culturales

ecarlin@editoraperu.com.pe


Ella, sobreviviente del despiadado régimen nazi, consagra su vida a cuidar las enormes líneas de la pampa.

Ese es el planteamiento de La labradora de sueños, novela de la española Mari Carmen González que se ha presentado en la Feria del Libro Ricardo Palma. 

Vidas cruzadas

La narradora contó al Diario Oficial El Peruano que le causaba interés escribir sobre mujeres que no son ni de su país ni de su tiempo. 

“El reto era escribir sobre personas que aporten algo diferente a mi realidad”, menciona la autora. 

“Me gusta aprender. Tratar temas que no conozco me lleva a investigar y a empaparme de culturas, situaciones y momentos históricos que me ayudan a crecer intelectual y emocionalmente”, explicó.

Otro alcance que da es que Viktoria está inspirada en Maria Reiche. Considera que es imposible hablar de las líneas de Nasca y no pensar en ella. 

“Mi novela es una obra de ficción, aunque, por supuesto, tuve que documentarme antes de escribirla. Buscar información sobre la cultura Nasca fue muy enriquecedor. En cuanto al personaje de Viktoria, aproveché su procedencia para hacer visible el dolor que provocó el genocidio nazi”, adelantó la narradora española. Confesó que a pesar de la distancia temporal y geográfica no se complicó en crear a los personajes.

“Los creé como quise que fueran y los llevé por donde se me antojó. Dirigí sus vidas y decidí su destino. Jugué con ellos, no fue un reto. Que la historia resulte interesante es lo complicado”, añadió González.

En esa línea, confesó que lo que más le gustó describir fue Cahuachi, capital de la cultura Nasca. 

“Es un sitio mágico, y todo lo que tiene que ver con la magia me fascina”, ahondó.

Hay algo que me atrae de las culturas que están ligadas a la naturaleza y que despiertan mi lado espiritual. No alcanzo a entender con exactitud qué es, pero siento que mi alma está conectada de alguna forma a su manera de sentir y de pensar”, reveló sobre su propuesta de literatura.

Sobre las líneas de Nasca manifestó que le atrae “el gran tamaño de las figuras”.

“El hecho de que estén creadas para ser vistas desde el cielo o, al menos, desde una altura considerable. El misterio de no saber con exactitud por qué las hicieron y para qué”, completa Fernández.