Política
Tiburcio presentó ayer la estrategia gubernamental orientada a fortalecer la integridad institucional de la Policía Nacional del Perú (PNP), con el objetivo de consolidar una fuerza policial más profesional, confiable, efectiva y comprometida con la protección de la ciudadanía.
Acuerdos
El titular del Interior detalló las acciones que se ejecutan. En primer lugar, destacó la aplicación de pruebas de control y confiabilidad –incluido el polígrafo– al personal en actividad y a los postulantes a las escuelas de formación policial. Esta herramienta permite “anticipar riesgos y evitar que la corrupción se instale donde más daño puede causar”, explicó.
Asimismo, informó que se ha dispuesto la reorganización de las oficinas de disciplina a escala nacional y la creación, en Lima, de la Oficina Especial de Procedimiento Sumarísimo, destinada a sancionar con mayor celeridad las faltas graves. Añadió que la Inspectoría General opera con un enfoque renovado de inteligencia operativa, que incluye operativos inopinados, monitoreo encubierto y coordinación con unidades especializadas.
“Ya no esperamos denuncias: buscamos activamente señales de corrupción”, enfatizó el ministro. Precisó además que solo en lo que va del año la Inspectoría General ha impuesto 4,188 sanciones en todos los grados policiales, de las cuales 1,456 derivaron en pase al retiro. De ese total, 570 corresponden a infracciones asociadas a actos de corrupción.
Reglamento
El titular del Interior también destacó el nuevo Reglamento del Régimen Disciplinario, aprobado en noviembre de este año, que establece criterios más claros para las faltas leves y endurece las sanciones para casos de corrupción, favorecimiento indebido, filtración de información o aprovechamiento del cargo, las cuales son consideradas faltas muy graves con pase al retiro.
Asimismo, anunció la creación de la Oficina de Integridad Institucional, como parte de la reforma normativa de la PNP, encargada de promover la transparencia, prevenir la corrupción y proteger a los denunciantes.
“Combatir la corrupción no es solo una obligación ética: es la base para garantizar seguridad, autoridad y gobernabilidad”, resaltó el ministro.Por su parte, el comandante general de la PNP, general Óscar Arriola, afirmó que la institución no tolerará ningún acto de indisciplina y respaldará a los buenos policías.