• MIÉRCOLES 20
  • de mayo de 2026

Derecho

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Enfoque corporativo

Claves para el uso correcto de la escisión en la venta de empresas

Roxana Bazo

Asociada del estudio Olaechea


Como consecuencia, operaciones corporativas que serían comercialmente atractivas terminan frustrándose por la carga financiera acumulada. Frente a este escenario, surge la necesidad de analizar mecanismos legales que permitan reorganizar el patrimonio y mejorar el perfil de la sociedad para una eventual transacción. Uno de estos es la escisión, entendida como la división del patrimonio de una sociedad en dos o más bloques –ya sea de activos, pasivos o unidades de negocio– para transferirlos íntegramente a otras nuevas o preexistentes, o para conservar uno o algunos de ellos en la sociedad original. Esta figura lega

Es importante precisar que la escisión no es recomendable en todos los casos. Su uso resultará inadecuado cuando se pretenda “vaciar” la sociedad para evitar el pago a acreedores o la operación carezca de sustento económico real y se emplee solo para generar una apariencia de estabilidad financiera. Si la escisión se utiliza como parte de una estrategia de venta, se convierte en una herramienta válida en el marco legal. 

No obstante, para implementarla, es indispensable considerar ciertos aspectos clave, como acreditar un sustento económico real, lo que exige, entre otros elementos, contar con informes económicos o contables que respalden la razonabilidad de la operación. Asimismo, es fundamental alinear la estructura de la escisión con la futura compraventa de acciones, de modo que refleje con precisión lo que el comprador desea adquirir y se eviten contingencias que puedan afectar la viabilidad de la transacción. 

Otro aspecto es garantizar que la estructura societaria resultante sea operativa y económicamente coherente. Es decir, que cada bloque patrimonial trasladado constituya una unidad funcional y no una entidad vacía o artificial. Esto evitará impugnaciones, asegurará continuidad operativa y reforzará la futura venta. 

En conclusión, la escisión no debe utilizarse para eludir deudas, sino como una herramienta estratégica de reorganización patrimonial que, con transparencia, sustento económico real y una adecuada planificación, permita viabilizar la venta de empresas con dificultades financieras significativas.