• MIÉRCOLES 20
  • de mayo de 2026

Editorial

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Un Pacto Ético Electoral

El electorado peruano, para emitir un voto informado, necesita conocer acerca de las ideas y las propuestas programáticas de los partidos políticos en competencia.

Las fake news (noticias falsas), las deep fake news (las noticias falsas audiovisuales), los troles (usuarios que publican mensajes provocativos, ofensivos o fuera de lugar con el fin de molestar, llamar la atención) han inundado las redes sociales. En campaña, uno de los principales recursos que se emplea para desacreditar al competidor es, lamentablemente, la desinformación.

Por eso, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) impulsa el Pacto Ético Electoral (PEE), más aún cuando las elecciones de abril del próximo año podrían tener hasta 39 candidatos presidenciales. El electorado peruano, para emitir un voto informado, necesita conocer acerca de las ideas y las propuestas programáticas de los partidos políticos en competencia.

Un PEE es importante porque trae confianza al proceso electoral; los ciudadanos van a tener la seguridad de la imparcialidad del sistema electoral y de la integridad de los políticos. Se piensa que, así como mantiene un comportamiento en la campaña, también lo hará en caso de que se convierta en gobierno. Además, facilitará el rendimiento de cuentas al futuro gobierno, un mecanismo fundamental en una democracia.

Al tener un proceso electoral transparente, se legitiman los comicios en el momento en que los partidos y los candidatos se encuentren seguros de que los resultados reflejan la verdadera voluntad popular. Al mismo tiempo, reduce la apatía política porque los ciudadanos sentirán la confianza de que su voto sí importará en el registro final.

Otra de las consecuencias del respeto de un PEE es que mejorará la calidad del debate político al dejar de lado los insultos, las acusaciones sin fundamento, los ataques personales sin sentido. Un proceso electoral se prestigia con los intercambios de ideas y se desacredita si cae en una guerra sucia.

Un verdadero compromiso al respeto de las reglas electorales ayudará al uso transparente de los fondos de campaña. El Estado ayuda a que los partidos lleven sus propuestas políticas y reglamenta el uso de fondos de privados. Así queda al margen cualquier manipulación económica del votante.

Los candidatos y los partidos, al asumir buenas prácticas en la campaña, también envían una lección de educación cívica a la población, que en la vida cotidiana debe discutir ideas y no buscar peleas inútiles que solo ayudan a corroer la confianza de los ciudadanos y profundizar las grietas sociales y políticas.

Por eso, se debe saludar la iniciativa del JNE y esperemos que todos los partidos en competencia firmen el acuerdo con el fin de combatir la desinformación, que solo polariza la sociedad en una campaña para elegir a las próximas autoridades políticas.