Opinión
Docente de la Universidad de Piura
Más de 40 años atrás, el profesor solo utilizaba el libro texto y la pizarra para enseñar. Para el material didáctico se empleaban el gelatinógrafo, el mimeógrafo y las ayudas visuales en cartulinas (flashcards). Luego fueron llegando el retroproyector, las diapositivas, hasta alcanzar la época de la fotocopiadora. Asimismo, primero se utilizaba la grabadora y el casete para realizar ejercicios de escucha (listening). Luego, llegaron los CD y los USB. Para las ayudas visuales se usaban las videocasetes como Betamax; luego los VHS y, finalmente, los blu-ray.
Hoy en día, el proceso de enseñanza-aprendizaje de idiomas ha cambiado considerablemente. Es posible desarrollar las habilidades básicas de un idioma y aprender gramática, pronunciación, vocabulario y hasta conversar en inglés gracias a la tecnología. Ya no es necesario estar en un salón de clases para estudiar y aprender un idioma. Se puede hacer desde la comodidad de nuestro hogar, gracias a todas las herramientas tecnológicas y las clases en línea. Asimismo, podemos tener un profesor y compañeros de clase de cualquier parte del mundo, debido a las sesiones que se dictan por internet.
En las plataformas digitales podemos encontrar toda clase de material digital que nos puede ayudar a aprender un idioma en forma autodidacta. Asimismo, institutos y centros de idiomas ofrecen cursos en línea que permiten a los alumnos que estudian o trabajan acceder a clases online y aprender un idioma desde de sus hogares o trabajos.
De acuerdo con Unir Revista, publicación española de pedagogía, la aparición de la IA en la educación no es meramente disruptiva: es un catalizador para una evolución significativa en la pedagogía y la didáctica. La IA está remodelando los métodos de enseñanza, las prácticas de aprendizaje y la preparación de educadores y alumnos para navegar y capitalizar efectivamente el nuevo paisaje del conocimiento. Se presenta como una herramienta con un potencial sin precedentes para personalizar el aprendizaje y ampliar las capacidades cognitivas.
Según María del Mar Sánchez Vera, doctora en pedagogía e investigadora en tecnología educativa, la introducción de la inteligencia artificial está provocando y seguirá generando un cambio profundo en los lados de la comunicación y de la creación ligados a los procesos de enseñanza y aprendizaje; por tanto, ello implicará cambios en la formación de docentes y discentes para poder construir y asimilar los conocimientos de un modo adecuado.
Los profesores Luis Hidalgo y Álvaro Villán, en su artículo publicado en la mencionada revista, señalan que la incorporación de tecnología digital a la educación, y especialmente la IA, están revolucionando el aprendizaje de lenguas extranjeras de las siguientes maneras: personalización del aprendizaje, ya que la IA ofrece materiales y actividades personalizadas según su nivel de habilidad, intereses y estilo de aprendizaje; retroalimentación instantánea sobre la gramática, pronunciación y vocabulario, lo que permite a los estudiantes corregir errores rápidamente y mejorar su fluidez.
Además, se están incorporando tutores virtuales que pueden interactuar con los estudiantes de manera similar a un humano (nunca igual), que brindan instrucción, responden preguntas y ofrecen apoyo emocional durante el proceso de aprendizaje, así como reconocimiento de voz y traducción automática que permite practicar la pronunciación y comprensión auditiva y el seguimiento del progreso, pues los sistemas de IA pueden recopilar y analizar datos sobre su progreso; generar contenido educativo debido a que los algoritmos de IA pueden, automáticamente, proporcionar materiales de estudio, ejercicios y evaluaciones. Todo ello, ayuda a los educadores a crear recursos de alta calidad de manera más eficiente.
Se adiciona la colaboración en línea entre estudiantes y profesores de diferentes partes del mundo que puede facilitar la IA, lo que propicia prácticas de conversación, intercambio cultural y trabajo en equipo a través de plataformas virtuales.