Opinión

Socio líder de Infraestructura en PwC Perú
Una infraestructura robusta reduce costos logísticos, recorta tiempos, eleva productividad y amplía acceso a mercados y servicios.
Con enfoque territorial se prioriza conectividad, agua, salud, educación y resiliencia climática para cerrar brechas históricas. En el 2025, la inversión pública ejecutada llegó a 44,085 millones de soles entre enero y octubre, 6% más que en el 2024, y se proyecta cerrar con 66,000 millones de soles, récord frente a los 57,742 millones de soles del año anterior (MEF).
La señal es positiva; el reto ahora es sostenerla con calidad, predictibilidad y transparencia.
Acelerar la ejecución exige una alianza público-privada más inteligente, basada en gobernanza, estándares y rendición de cuentas, no solo en recursos. Mecanismos como APP y obras por impuestos (OxI) suman capacidades y aceleran resultados; OxI ha ejecutado más de 7,000 millones de soles en 22 regiones (ProInversión, 2025), una palanca clave para llevar infraestructura donde más se necesita.
Los proyectos suelen perderse en trámites; por ello, para concretarlos, se requiere simplificar procesos con permisos claros, contratos transparentes y expedientes ágiles.
Además, la gestión marca el ritmo: no basta con presupuesto, se necesitan capacidad técnica y liderazgo regional y local.
El financiamiento evoluciona con bonos y fondos que atraen capital privado. En la etapa crítica, PMO y control de riesgos aseguran el avance de las obras y el mantenimiento previsto.
El cambio más importante es cultural: medir éxito por impacto, no por inauguración. Porque una carretera es conectividad y desarrollo; un hospital, salud y esperanza.
A este enfoque lo llamamos value in motion, que para el sector infraestructura se basa en dos dominios: cómo construimos y cómo gobernamos y servimos.
Construir implica ingeniería con datos, diseño resiliente frente a riesgos climáticos, control de costos y cronogramas, y mantenimiento desde el inicio.
Gobernar y servir exige reglas claras, procesos ágiles, supervisión independiente y tecnología para monitoreo en tiempo real, asegurando integridad y foco en el ciudadano.