• MIÉRCOLES 20
  • de mayo de 2026

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Inteligencia artificial, clave para reducir el consumo energético


Editor
Antonio Montoya Córdova

Especialista en energía y tecnología para infraestructuras,  ahorro energético y ecoXpert


La automatización urbana, mediante inteligencia artificial e internet de las cosas (IoT), permite sistemas más eficientes, desde la gestión del tráfico hasta la iluminación pública y la recolección de residuos basada en sensores.

Pero la verdadera innovación está en la automatización sostenible, que no solo reduce costos, sino que también equilibra productividad y respeto ambiental. Integrar energías limpias y soluciones digitales crea procesos industriales y urbanos que usan menos energía y generan menos residuos, protegiendo al planeta sin sacrificar desarrollo.

Empresas que adoptan eficiencia energética industrial no solo ahorran costos, sino que también mejoran su competitividad, productividad y reputación responsable.

El Perú se ha comprometido a alcanzar un 20% de producción de energía renovable no convencional para el 2030, como parte de sus políticas ambientales, declarando la emergencia climática como prioridad nacional.

La digitalización y la automatización son clave para alcanzar los objetivos globales de reducción de emisiones. Por ello, la implementación de estas tecnologías permite a las empresas reducir su consumo y minimizar su huella de carbono.

El futuro próximo de la inteligencia artificial en la infraestructura urbana mundial (2026-2030) se dirige hacia la creación de una “Ciudad Cognitiva”, donde la IA actúa como el cerebro operativo para un ahorro energético masivo.

Se espera la implementación a gran escala de redes inteligentes (Smart Grids) con gestión predictiva que balanceará la producción renovable y la demanda casi en tiempo real, reduciendo drásticamente los picos de consumo.

La IA optimizará dinámicamente el flujo del tráfico y las rutas de servicios públicos (como la recolección de basura), minimizando el consumo de combustible y las emisiones de CO2. En suma, la tecnología aplicada con conciencia ecológica es la vía para construir ciudades y sistemas productivos resilientes, responsables y sostenibles. La eficiencia energética es más que ahorro; es la base para un futuro donde tecnología y naturaleza convivan en equilibrio, garantizando bienestar para las próximas generaciones.