Editorial
“Un presupuesto responsable es apenas el primer paso: corresponde a todas las instituciones demostrar que el país puede gastar mejor para vivir mejor.”
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ha detallado que el Presupuesto Institucional de Apertura 2026 representa un incremento de 2.3% respecto al año anterior, lo que supone 5,800 millones de soles adicionales orientados a mejorar la provisión de bienes y servicios públicos. No se trata de aumentar por aumentar, sino de asignar con mayor precisión y responsabilidad.
Una de las decisiones más relevantes es el impulso a la descentralización. Con 29,961 millones de soles destinados al gasto de capital de gobiernos regionales y locales, el Estado consolida a estas instancias como protagonistas en la ejecución de infraestructura. Este enfoque es coherente con la evidencia: las brechas en transporte, agua, saneamiento, educación y salud se sienten con mayor intensidad en el territorio, y son los gobiernos subnacionales los que pueden responder con mayor proximidad a las necesidades ciudadanas.
Asimismo, la implementación del nuevo Foncomún, con 2,207 millones de soles exclusivos para los municipios, y la creación del ‘Fondo para la continuidad de inversiones municipales’, dotado con 600 millones de soles, resuelven un problema reiterado: la paralización de obras por falta de devengado o por restricciones operativas. Ambos mecanismos aportan previsibilidad, profesionalización y estabilidad a la gestión local.
En educación, el presupuesto nacional supera por primera vez los 17,000 millones de soles para fortalecer la educación superior, el desarrollo del talento y la consolidación del sistema universitario y técnico. Que este sector se ubique por encima de salud y seguridad revela una apuesta estratégica: ningún país logra saltos de desarrollo sin invertir de manera sostenida en su capital humano.
En paralelo, los gobiernos regionales verán un incremento de 9.2% en su presupuesto, mientras que los gobiernos locales crecerán 1.3%. Y en materia de seguridad ciudadana –una de las mayores preocupaciones nacionales– se autoriza a destinar hasta el 20% del canon, sobrecanon y regalías mineras a acciones de prevención y lucha contra la criminalidad, reforzando el financiamiento descentralizado bajo lineamientos del Ministerio del Interior.
El MEF ha sido claro: la Ley de Presupuesto 2026 incorpora únicamente medidas sin impacto en gasto adicional, reafirmando el compromiso con cuentas ordenadas. “Nuestro objetivo es que cada sol del presupuesto se utilice de manera responsable y sostenible”, ha señalado la ministra Denisse Miralles.
El desafío ahora es convertir esta arquitectura fiscal en resultados concretos. Un presupuesto responsable es apenas el primer paso: corresponde a todas las instituciones demostrar que el país puede gastar mejor para vivir mejor.