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“Nosotros iremos al revés, generaremos orden, confianza y seguridad”, afirmó el aspirante a La Moneda que corre su tercera carrera presidencial tras perder en el 2021 con el actual mandatario Gabriel Boric en segunda vuelta y obtener un 8% en el 2017. El abogado y exdiputado ultracatólico criticó duramente al Gobierno y señaló que la Administración de Boric “lo tuvo todo para hacer las cosas bien, no tuvo pandemia, no tuvo estallido social, pero lo destruyó todo, nuestra educación y el sueño de la casa propia”.
Paz
Frente a cientos de personas que se agruparon frente a la Plaza Aníbal Pinto de Temuco, una ciudad ubicada 680 kilómetros al sur de la capital, que es un bastión electoral de la derecha chilena, Kast aseguró que “dejará la vida por recuperar la paz y por que los jóvenes vuelvan a soñar con un Chile próspero”.
Los asistentes, ondeando banderas blancas y nacionales, gritaban en conjunto vítores para el candidato, además de consignas como “¡sin comunismo!”, en referencia a la candidata de la izquierda y el progresismo, Jeannette Jara, de 51 años, militante comunista desde sus 14 años y que representa a una alianza política que llega hasta la Democracia Cristiana. Jara también cerró su campaña con optimismo, pese a los pronósticos de las agencias de opinión pública. Kast respondió: “Sin comunismo en La Moneda, con los comunistas en Chile, pero portándose bien, yo quiero ser presidente de todos los chilenos y les quiero demostrar a los comunistas que las cosas se pueden hacer sin agredir físicamente o en redes sociales”.
“Millones de chilenos entendieron que la violencia no lleva a ninguna parte, lo que va a llevar al país al desarrollo es el trabajo bien hecho”, señaló también en un momento de su discurso.
Unidad
Ante un panorama que Kast describió como de “crisis total” en el país, el ultraderechista, descendiente de una familia de emprendedores alemanes y uno de cuyos miembros militó en el nazismo, según reveló una investigación en el 2021, llamó a “unirse para enfrentar la ineptitud del mal gobierno”.
Además de insistir en su “invitación” a los inmigrantes irregulares para salir de país, advirtiéndoles que “les quedan 90 días” para hacerlo, con el 11 de marzo como fecha límite por el cambio de mando presidencial, sumó a su cuenta regresiva a los prófugos: “Entréguense antes de que seamos gobierno, porque cada peso que nosotros gastemos buscándolos, ustedes lo van a pagar en la cárcel”.
Mano dura
Cerca del cierre, Kast enfatizó que en caso de triunfar sobre Jara, iniciará un “gobierno de emergencia, pero que termina como un gobierno de unidad nacional”.
“Nosotros nos vamos a jugar el destino de Chile y tenemos que mantener la unidad hasta después de la elección”, señaló en un llamado a su sector.
Padre de nueve hijos y contrario al aborto y al matrimonio igualitario, Kast ha prometido “aplicar mano dura pero justa” contra la migración ilegal y la delincuencia, además de un ambicioso recorte fiscal de 6,000 millones de dólares en 18 meses.
Kast llega a la segunda vuelta como favorito tras sumar al 23.9% de los votos que obtuvo en primera vuelta, el apoyo del ultraderechista libertario Johannes Kaiser y de la exalcaldesa Evelyn Matthei, representante de la derecha tradicional.