Editorial
Después de tres conflictos armados por disputas territoriales el siglo pasado, dos son los pilares de las relaciones de estos pueblos hermanos: el Protocolo de Paz, Amistad y Límites de Río de Janeiro, firmado el 29 de enero de 1942, y el Acta de Brasilia, suscrita el 26 de octubre de 1998, que terminó con la señalización de la frontera común.
Desde 1998, los vínculos entre ambos países se han intensificado en los sectores económicos, sociales y políticos. En comercio, si en 1994, antes del conflicto del Cenepa, el intercambio comercial llegaba a 243 millones de dólares, en el 2022 se superaron los 2,237 millones de dólares. Esto significa que casi se multiplicó por diez, aunque en los últimos años nuestras exportaciones e importaciones sufrieron el impacto de la pandemia.
Por otro lado, los visitantes ecuatorianos forman el 9% de los turistas extranjeros, tras Chile (22.1%) y Estados Unidos (18.6%). El Gobierno nacional desea hoy impulsar la economía entre ambas naciones, sobre todo para favorecer a los sectores marginales de las fronteras. Según la ministra de Economía, Denisse Miralles, el Ejecutivo ofrecerá una cartera de inversiones por 730 millones de dólares a Ecuador a fin de mejorar la infraestructura y los servicios en la zona fronteriza. Esta cartera tiene como objetivo beneficiar a más de 4 millones de personas en las regiones del norte peruano, mediante los mecanismos de asociaciones público-privadas (APP) y proyectos en activos (PA).
La visita del presidente José Jerí Oré a su homólogo ecuatoriano Daniel Noboa en el Palacio de Carondelet como parte de la firma de la Declaración Presidencial de Quito, así como la adopción del Plan de Acción de Quito 2025, fue una ocasión para destacar el trabajo conjunto contra las amenazas de crimen transnacional organizado.
A diario salen decenas de toneladas de material extraído de zonas mineras del Perú hacia el país del norte en doce volquetes de procedencia ecuatoriana, pero la acción del crimen organizado transnacional se extiende a otros rubros como la tala ilegal de árboles, que afecta nuestro medioambiente.
Otro tema común es la circulación ilegal de personas indocumentadas, que muchas veces es promovida por la delincuencia común dominada por bandas de terceros países. Ante las amenazas transnacionales, el presidente Jerí conoce que la respuesta del Perú y Ecuador debe ser la acción colectiva para enfrentar esta lacra que carcome las bases de la seguridad ciudadana.