• MIÉRCOLES 20
  • de mayo de 2026

Editorial

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Justo reconocimiento

Es necesario continuar apoyando al instituto en su extraordinaria labor de destacar el aporte de Porras Barrenechea, un célebre patriota que nos enseñó a amar el Perú con una vida ejemplar.

Las huellas del maestro se pueden observar en el campo de la historia, la literatura, la cultura, la política, la diplomacia y como formador de la conciencia de varias generaciones de discípulos que aún conservan un profundo agradecimiento.

Nuestro nobel de literatura, Mario Vargas Llosa, considera al catedrático como uno de sus grandes mentores. Cuando ingresó a San Marcos, Porras Barrenechea fue su profesor de historia. Desde la primera clase, quedó cautivado por su apasionado verbo y su erudición.

Amante también de la historia, Vargas Llosa se convirtió en su discípulo, y en el libro autobiográfico El pez en el agua, Memorias, el escritor recuerda que trabajó en la misma casa de la calle Colina, donde opera el instituto. Su labor era fichar libros por tres horas diarias de lunes a viernes. El nobel siempre tuvo una aproximación crítica sobre nuestra historia, conocimiento que siempre destacó el literato.

Lo que más admiraba era su rigor académico, su profundo saber sobre las crónicas de la Conquista, la prosa elegante, el estilo literario de su obra y la independencia intelectual.

En la casa de adobe y quincha, el maestro escribió sus libros sobre la historia del Perú, preparó sus clases universitarias, discursos oficiales y también despachó en ella como ministro de Estado de Relaciones Exteriores.

El instituto investiga el gran aporte académico de sus obras como historiador y cronista. En Los cronistas del Perú (1528-1650) demostró su enorme capacidad crítica para analizar el contexto sociopolítico que rodeó las obras de Pedro Cieza de León, Garcilaso de la Vega y Guaman Poma de Ayala. De esta manera, se comprendió el contexto sociocultural de estos reconocidos cronistas.

Lejos de cualquier nacionalismo chauvinista, el estudio lo llevó a buscar las raíces de la construcción de nuestra propia identidad nacional. La peruanidad está formada por los aportes de las culturas locales desde la etapa preincaica y de los migrantes españoles con todas sus virtudes y defectos.

Como senador por Lima en 1956 demostró con sus agudas intervenciones su profundo conocimiento sobre la realidad nacional. Incluso llegó a ser presidente del Senado (1958-1959), donde promovió los ideales democráticos y un profundo aprecio a la defensa de los derechos humanos.

Cuando ocupó el cargo de ministro de Relaciones Exteriores, Porras Barrenechea demostró su independencia intelectual al votar en contra de la expulsión de Cuba de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y tuvo destacada participación en otros foros internacionales.

Es necesario continuar apoyando al instituto en su extraordinaria labor de destacar el aporte de Porras Barrenechea, un célebre patriota que nos enseñó a amar el Perú con una vida ejemplar.