Convivir
Asimismo, señala que entre las lesiones más frecuentes se encuentran tendinitis rotuliana y aquiliana, fascitis plantar, lesiones meniscales por impacto repetitivo, síndrome de la banda iliotibial, desgarros de cuádriceps e isquiotibiales y esguinces de tobillo por sobrecarga repetitiva.
Atento a las recomendaciones como un chequeo médico, en el que revise sus articulaciones y estado general antes de entrenar.
Entrene gradualmente. Aumente kilómetros de forma progresiva, no de golpe. Fortalezca músculos. Caliente y estire; antes de correr active músculos, después haga estiramientos suaves.
Use buen calzado según su tipo de pisada y reemplácelo cuando se desgaste. Escuche su cuerpo: no ignore el dolor; el descanso previene lesiones.
Varíe superficies: alterne terreno blando y duro para reducir impactos. La hidratación y alimentación es básica. Coma bien para rendir y recuperarse.
El especialista sostiene que el boom runner es positivo, pero requiere educación y prevención: “La meta no es solo llegar, es llegar sanos. Con evaluación, fuerza y planificación, cualquier corredor puede avanzar sin desgastar sus articulaciones”.