• MIÉRCOLES 20
  • de mayo de 2026

Derecho

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SOLUCIONES PARA EL TRABAJO

Industria legal: uso de plataformas especializadas aumenta productividad

Experto Andrés Arellano afirma que en la utilización de la tecnología los abogados deben reinventarse al igual que otras profesiones.


Editor
Percy Buendia Quijandría

Periodista

pbuendia@editoraperu.com.pe


“El desarrollo de la inteligencia artificial durante los últimos años en algunas industrias es muy grande. La industria del desarrollo del software, la legal y la financiera son las tres que se destacan de todas en el ámbito global”, refirió.

Clave

El especialista sostuvo que la razón es que la información está en el centro justamente de estas actividades. “¿Y cuál es el impacto?, pues que estos modelos de inteligencia artificial, donde brillan, justamente, es alrededor de la información”, reveló en diálogo con el Diario Oficial El Peruano.

“Por lo tanto, la oportunidad para los estudios jurídicos de utilizar las herramientas especializadas es muy clara y el valor se percibe muy temprano. No necesito efectuar grandes implementaciones o aprendizajes, sino que de un día para otro aumenta la productividad o se multiplica por días. Esa es la razón por la que tan rápidamente están adoptando estas herramientas”, recalcó.

El CEO de Magnar, legaltech especializada en inteligencia artificial para el sector jurídico, afirmó que las herramientas tecnológicas verticales especializadas en un área lo que entregan, principalmente, es mayor confianza en comparación de modelos como chatgpt que “alucinan”. “¿Y qué significa esto?, pues que inventan cosas, pero de manera recurrente”, aseveró.

“Por eso, eventualmente, va a entregar resultados que son muy probables. ¿Y qué significa? Que son muy razonables, se escuchan muy bien, pero no son verídicos. Entonces, una solución como chatgpt entrega, inventa artículos de leyes, crea sentencias que suenan bien”, expresó.

Arellano manifestó que las herramientas genéricas son útiles, pero no son adecuadas para el ejercicio profesional donde se requiere confianza y que la entrega de la respuesta sea fidedigna. “Entonces ahí entran soluciones especializadas como Magnar, que se encargan en buena medida de esto”, explicó.

El experto puso como ejemplo que la solución que maneja está entrenada con millones de documentos y es una labor creciente. “Cada día se incorporan más antecedentes que son preprocesados por este agente de IA que se sabe toda la ley del Perú y conoce todas las sentencias que han dictado los jueces, etcétera. Entonces, lo primero que habilita es toda la investigación jurídica”, anotó.

“Por ejemplo, cuando un abogado tiene que preparar o contestar una demanda, esta investigación ahora contará con muchos argumentos muy robustos sobre la base no solo de toda la normativa legislativa, sino también de los fallos en la materia”, resaltó.

Arellano rememoró que los abogados siempre efectuaron este trabajo de investigación jurídica, pero les tomaba días o semanas, y si es que querían hacerla más exhaustiva les demandaba hasta meses. “La herramienta hace estas cosas en minutos”, remarcó.

A la par, dijo, otro uso se puede apreciar para el procesamiento de datos o antecedentes. “Por ejemplo, estoy llevando un caso y tengo todo un expediente de la investigación, etcétera, que pueden ser miles y miles de páginas. Esto se lo puedo entregar y me hará un procesamiento de todo y, por lo tanto, se aprenderá toda la información que le pase”, indicó.

Modelo

Sobre la integración de la tecnología al flujo de trabajo en los estudios jurídicos sin desplazar el criterio profesional de los letrados, el ejecutivo mencionó que hay dos impactos. Por un lado, se presenta en el clásico y conocido modelo piramidal, cuando el estudio tiene a los abogados junior haciendo mucho trabajo y hacia arriba están los socios de los estudios, y se factura por hora el trabajo de estos abogados junior, aseveró.

Arellano reveló que esta forma de laborar está cambiando un poco porque ya, dado que no hay trabajo de tantas horas, no tiene sentido ese modelo de negocio. “Por lo tanto, ahora el modelo cambiará hacia poder entender cuál es el valor que se entrega, no las horas que se trabajaron”, agregó.

“A mí, como cliente de un estudio jurídico no me interesa si tú trabajaste una, diez horas, o 100 horas, sino el valor que me estás entregando. Entonces, cambia el modelo hacia una propuesta que esté mucho más centrada en el valor”, señaló.

Dedicación

El especialista manifestó que la labor del abogado se concentra en un valor agregado mucho más interesante, pues las tareas mecánicas de bajo nivel cognitivo e intelectual ahora las ejecuta la inteligencia artificial.

“Por un lado, está el criterio jurídico del bufete que es clave, y ahí se encuentra la confianza; en segundo lugar, figura la creatividad desde el punto de vista de diseño de soluciones; y, en tercer lugar, el relacionamiento con las personas”, detalló.

En este último punto, como los hombres de leyes cuentan con más espacio, tiempo y recursos disponibles para dedicarse a atender bien, a relacionarse con las contrapartes, con las que trabajan, el servicio será mucho más sofisticado y de mayor valor agregado, puntualizó.

Temores y retos

Andrés Arellano reveló que en la industria legal existen dos grandes temores, bastante distintos entre sí, frente al uso de las herramientas tecnológicas. “Uno es la confianza en que estos sistemas puedan entregar información correcta, confiable, fidedigna, por lo que conversábamos de que existen muchas de estas ‘alucinaciones’, que es su nombre técnico”, expresó.

El segundo se vincula con la evolución de la profesión: ¿Qué va a pasar con los abogados junior que hoy día hacen tareas repetitivas, lo cual será reemplazado por la inteligencia artificial? “Lo que le digo a los letrados respecto a ese segundo temor es que venían mal acostumbrados, porque fue una industria poco impactada por la tecnología en general”, refirió.

“Estaban desarrollando el ejercicio profesional de la misma manera durante décadas, y quizás en el fondo evolucionó y mejoró un poco con el uso de la computadora y después con internet, pues la comunicación fue más rápida, pero el ejercicio mismo de la profesión no se vio modificado”, indicó.

 El especialista aconsejó a los letrados mirar al resto al resto de las industrias y profesiones que han estado siendo impactadas permanentemente, desde la Revolución Industrial en adelante. “Se han reinventado, han sido capaces de entregar un valor agregado más sofisticado, y bueno, esta industria, la legal, deberá hacer lo mismo”, recalcó.