Riesgo de estrés financiero y ansiedad en Navidad: gastos excesivos no compran la felicidad
Especialista advierte que las compras compulsivas generan bienestar momentáneo, pero no se disfrutan a largo plazo.
La psiquiatra de la Dirección de Salud Mental del Minsa, Natalia Ascurra, señaló que la ilusión característica de estas fechas no debería convertirse en una fuente de malestar emocional. "La ilusión de las fiestas no debe transformarse en una pesadilla económica. Gastar más de lo que se puede por 'quedar bien' o por presión social, sin contar con los recursos necesarios, puede desencadenar ansiedad y depresión", enfatizó.
El especialista recomendó adoptar medidas sencillas para disfrutar de una Navidad tranquila y sin deudas, como priorizar lo esencial y poner en valor la compañía y el afecto por encima del valor monetario de los regalos. Asimismo, sugiere establecer un presupuesto consciente, con límites de gasto claros y realistas, que permita evitar el endeudamiento.
Otra alternativa es apostar por la creatividad al momento de elegir obsequios, considerando regalos hechos a mano o experiencias compartidas, como una comida en casa. También resaltó la importancia de dialogar con la familia sobre la situación económica real y ajustar las expectativas, así como aprender a decir “no” a compromisos sociales que generan estrés financiero o emocional.
"Querer quedar bien forma parte de la personalidad de muchas personas. Si hacerlo no genera deudas y produce bienestar, es válido. Sin embargo, cuando esto provoca problemas económicos, estrés o ansiedad, es una señal de alerta. En esos casos, es importante buscar ayuda profesional y reconocer aquellos aspectos de nuestra conducta que no nos hacen sentir bien", precisó Ascurra.
Finalmente, el Minsa invita a la población a informarse y buscar apoyo psicológico si la presión financiera afecta su bienestar mental, a través de los Centros de Salud Mental Comunitarias a nivel nacional o llamando a la Línea 113, opción 5.
También lea en El Peruano
#IAconlahistoria?? Antes del WhatsApp… una tarjeta decía todo. En los 70 y 80, las postales navideñas se escribían a mano y se enviaban desde el Correo Central. Nada de mensajes rápidos: todo era intención, papel… y corazón. ¿A quién mandarías una tarjeta hoy? #ArchivoElPeruanopic.twitter.com/eqxY1mzMHX