• SÁBADO 16
  • de mayo de 2026

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Reflexiones

La sed de agua que debemos evitar


Editor
Luis Luján Cárdenas

Periodista y sociólogo


Es un sector estratégico para la igualdad social, el desarrollo nacional y la prosperidad en armonía con la naturaleza.

Tanto es su valor que algunos la cotizan en la bolsa y otros la utilizan como arma de guerra y de dominio.

Debido a una deficiente gestión gubernamental, la politización de la administración de los recursos naturales, el crecimiento poblacional, el consumo indiscriminado y el cambio climático, la ciudad sudafricana de El Cabo sufrió en el 2015 una severa sequía que en el 2018 el Gobierno tuvo que anunciar a sus cuatro millones de habitantes que el 12 de abril llegaba la “hora cero” y habría que cortar el servicio de agua. La alerta mundial se encendió.

La reacción, un tanto tardía pero sumamente necesaria y urgente de las autoridades sudafricanas, detuvo la debacle días antes. Implementaron un programa de emergencia técnico con ajuste severo y estricto del servicio hídrico, obligaron el uso responsable del agua, practicaron la reutilización de las aguas residuales, la desalinización de agua del mar y la suerte los acompañó con la aparición de lluvias después de una larga sequía.

En el caso de la ciudad de Teherán, capital de Irán, con 13 millones de habitantes, y otras decenas de ciudades del interior del país están sufriendo lo mismo. Están al borde del colapso social, sus represas se encuentran al 5% de su capacidad.

El 85% del agua se ha destinado al sector agrícola, cuando el estándar internacional recomienda solo el 40%.

Las precipitaciones fluviales han descendido a su nivel más bajo en un siglo y la sequía no se detiene en seis años, secando lagos, ríos y humedales.

Tormentas de arena han dañado ocho millones de hectáreas de cultivos y la variabilidad climática y el aumento de la temperatura agravan la situación.

¿Por qué este país se sume en el caos debido a la escasez de agua? Porque existe una deficiente gestión hídrica y no ha habido prevención alguna ajustada a la ciencia y la técnica.

El servicio se ha suspendido por horas y el Gobierno ha recomendado a la población abandonar la ciudad porque casi todas las actividades esenciales se están paralizando con serias consecuencias en la vida de las personas y las actividades diarias.

En Latinoamérica también se registran ciudades con problemas de estrés hídrico que podrían llevarlas a la hora cero al 2050: Ciudad de México, Sao Paulo, Santiago de Chile y Lima son ejemplos de ello y evidencian grandes debilidades en la gestión hídrica y medioambiental, poniendo en riesgo la seguridad de millones de ciudadanos y el funcionamiento de sus sociedades, que van desde la salud y los alimentos hasta la infraestructura y la economía.

¿Es muy difícil evitar este problema que se extiende por el planeta?

Creo que no. Hay ejemplos exitosos de gestión hídrica: Sudáfrica es uno de ellos, Israel, Países Bajos, Australia, Dinamarca, Singapur, Canadá y Suiza. Es cuestión de voluntad política.