Opinión
Comunicadora social y escritora
De esta manera recuerdo un video que hablaba sobre no ser tan duros con nosotros y dejar de mirar el fin de año como un tiempo de evaluación que nos etiqueta como perdedores o ganadores, según los méritos alcanzados, sino más bien como un momento de agradecer el tiempo que nos ha sido concedido para acumular experiencias. En consecuencia, me gusta agradecer por el año que termina, pero no suelo celebrarlo con cenas, fuegos artificiales o fastuosas reuniones con mucha gente, prefiero pasarlo en casa, viendo películas con mis hijas, comiendo algo sencillo y a veces, pintando con ellas en pequeños óleos que nunca estarán en una galería, pero que nos divierte su proceso de creación. Creo firmemente que estas fechas que traen una carga emocional muy fuerte, debe ser manejadas con la mayor sencillez posible si es que eso nos trae paz, aunque respeto a quienes iluminan la madrugada con fuegos artificiales y reúnen a muchas personas porque el punto es terminar el año haciendo aquello que nos traiga paz y bienestar.
Por tanto, es una gran ocasión para darnos una oportunidad de ser felices a nuestra manera, no de la forma que otros establecieron por nosotros, si usted quiere dormir temprano y cenar algo frugal ¿por qué debe hacer otra cosa? La fuerza emotiva de estos días debemos transitarla a nuestro ritmo sin la obligatoriedad de sonrisas, fotos, ni la repartición de abrazos a pesar de no tener ánimo. Todo pasa y esto también pasará.
Esta columna es para aquellos que están lejos de sus familias, para quienes perdieron alguien amado, para quienes extrañan, para quienes están solos, para los familiares de quienes ya no los pueden recordar por una enfermedad, para quienes tienen la memoria intacta y la soledad es más dura, para los que están, para los que se fueron y para quienes esperan que el año termine. Para todos ustedes deseo esperanza en el porvenir y hago mía las palabras de Julio Cortázar: “Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo”.