• LUNES 9
  • de marzo de 2026

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2025: otro duro año para el ejercicio del periodismo


Editor
Ricardo Montero

Periodista


Los periodistas han enfrentado situaciones críticas en zonas de guerra, como Ucrania y Palestina, donde la cobertura informativa se ha convertido en una tarea de alto riesgo. Solo en este último lugar, Reporteros sin Fronteras afirma que han muerto casi 200 periodistas en los últimos 20 meses, 45 de ellos en el ejercicio de la profesión.

Pero la violencia bélica no es la única que alcanza a los hombres y mujeres de prensa. En países sin conflictos armados, como el nuestro, la violencia de bandas criminales ha puesto en peligro a quienes informan sobre temas sensibles. El CPJ ha registrado más de 50 periodistas asesinados en América Latina en el año, cuatro de los cuales han caído en el Perú, de acuerdo con reportes de la Asociación Nacional de Periodistas (ANP).

A lo anterior se debe añadir el acoso cibernético, que se ha convertido en una amenaza significativa para los profesionales de la prensa, quienes enfrentan ataques en línea que van desde la difamación hasta amenazas de violencia, incluso de muerte. Esta situación ha generado un ambiente laboral cada vez más intimidante y hostil. Un reciente estudio publicado por ONU Mujeres revela que el 42% de las mujeres periodistas y trabajadoras de medios en 119 países han sufrido algún tipo de abuso en línea. Comparativamente, una encuesta similar realizada en el 2020 situó este tipo de acoso en un 20%, evidenciando un preocupante incremento.

Mirando hacia el 2026, se espera que el periodismo continúe su camino hacia una mayor personalización y segmentación. Los algoritmos estarán más presentes en la selección de noticias, lo que podría ofrecer a los usuarios contenidos más relevantes, pero también plantea el riesgo de profundizar la polarización y la desinformación. Por tanto, será crucial el enfoque en la sostenibilidad y la ética en el periodismo.

A medida que el periodismo navega por estos retos y se adapta a un paisaje mediático en constante cambio, es esencial que se priorice la protección de quienes ejercen esta noble profesión. La lucha contra la desinformación y el acoso cibernético no solo es responsabilidad de los periodistas, sino de toda la sociedad. Fomentar un entorno seguro y ético para la práctica del periodismo es crucial para garantizar que la información veraz y responsable continúe siendo un pilar fundamental de las democracias. Con un compromiso renovado hacia la verdad y la integridad, el periodismo puede ganar confianza en tiempos de incertidumbre.