Central
El mural fue incluido por revistas especializadas internacionales entre los hallazgos arqueológicos más relevantes del mundo en el 2025. Su carácter tridimensional y su iconografía ritual lo distinguen dentro del registro arqueológico peruano y mundial.
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El hallazgo se ubica en el caserío de Tanguche, en la Huaca Yolanda. Allí se desarrollan los trabajos del Programa Arqueológico Ecodinámicas Tempranas de los Valles de Chao y Santa (Praet), de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).
Peculiaridades
Mauricio señaló que el reconocimiento responde a las características técnicas, estéticas y simbólicas del mural. Indicó que no existen antecedentes similares documentados en el país.
Precisó que el reconocimiento no es personal, sino al hallazgo. Destacó que la obra presenta soluciones constructivas y recursos iconográficos no registrados previamente.
El mural decoraba ambientes interiores de un templo. Fue trabajado en relieve por ambos lados del muro.
Esta característica permite una conexión visual entre dos espacios. El muro no funciona como una superficie plana.
Uno de los elementos más singulares es un apéndice decorativo que emerge del torso de una figura humana.
Se trata de una forma cilíndrica que atraviesa el muro. No cumple una función estructural. Su uso es simbólico.
De acuerdo con la investigadora, este recurso no ha sido identificado en otros murales del país.
En uno de los lados del mural se representa un ave de gran tamaño. Mide aproximadamente seis metros de largo por tres de alto.
Aparece en relieve, con las alas extendidas y la cabeza de perfil orientada hacia el norte.
Debajo del ave se observa una cabeza de felino representada de forma geométrica, un rasgo propio del estilo de la época.
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En el lado opuesto se distinguen tres figuras humanas dispuestas de menor a mayor tamaño.
Las dos primeras conservan rasgos humanos y portan tocados y adornos. La tercera presenta una cabeza de ave, similar a la figura del otro lado del muro.
Teorías
Para Mauricio, esta secuencia podría aludir a un proceso de transformación ritual del chamán.
Indicó que los líderes de estas sociedades cumplían funciones religiosas, científicas y sociales. Sanaban, observaban los astros y hacían pronósticos climáticos.
Arquitectura
El mural se encuentra dentro de un templo con planta en forma de U. Este patrón arquitectónico era común hace cuatro milenios.
El edificio cuenta con una gran plaza frontal y dos atrios. El mural forma parte del atrio superior, considerado el espacio más sagrado y restringido.
La obra es polícroma. Presenta tonos de amarillo ocre, azul, negro y rojo. Se han identificado varias capas de pintura, lo que indica un uso prolongado del espacio. Hasta el momento solo se han excavado seis metros del mural. Su extensión total aún no ha sido determinada.
La arqueóloga explicó que este tipo de trabajos implica excavación, conservación y protección. El proceso requiere especialistas y recursos económicos. Para la temporada de julio de este año el objetivo es asegurar financiamiento. Esto permitirá continuar las excavaciones, estudiar la totalidad del mural y reforzar su preservación.
También se prevé realizar fechados radiocarbónicos y análisis para identificar el origen de los pigmentos. Mauricio señaló que el financiamiento para la arqueología es limitado.
Confía en que el reconocimiento internacional facilite nuevas oportunidades para la investigación y la puesta en valor del hallazgo.
Los templos en U
Los templos en U corresponden al Período Formativo Temprano, con desarrollo entre 1800 y 900 a. C.
Son parte de las primeras arquitecturas monumentales del área andina y estuvieron asociados a prácticas ceremoniales y religiosas.
Su diseño refleja una organización social capaz de planificar y ejecutar obras públicas de gran escala. Este tipo de arquitectura se ha registrado principalmente en la costa central del Perú, en los valles de los ríos Chillón, Rímac y Lurín.
Entre los principales sitios con templos en U documentados se encuentran Garagay y La Florida, en el valle del Rímac; Cardal, en el valle de Lurín; y Huacoy, en el valle del Chillón.
Dato
4,000 años de antigüedad se calcula tiene la huaca Yolanda.