• VIERNES 6
  • de marzo de 2026

Central

FOTOGRAFIA
Deja en alto el nombre de nuestro país

Peruana Camila Bravo pone “la voz” de las figuras de la música

Camila Bravo destaca como una de las más reconocidas ingenieras vocales en EE. UU. con figuras como Lasso, Thalía, Sebastián Yatra, Aitana y Esteman.


Editor
Cecilia Fernández Sivori

Periodista

mfernandez@editoraperu.com.pe


Como a todos, la pandemia también impactó en Camila, quien debió dejar su dirección laboral que era el entretenimiento en vivo. “Me quedé sin trabajo”, dice; así tuvo que abocarse a laborar en otras ramas de la música. “Pensé, como todos, que no iba a durar tanto tiempo. Todos estábamos esperando y tratando de hacer cosas virtuales. Pasaban los meses y no regresábamos. Empecé a tirar la toalla y a buscar el plan B o C. Ahí comencé a hacer algunas ediciones ‘online’ y sería un poco el comienzo”.

Fue así que decidió emigrar a Los Ángeles, Estados Unidos, para estudiar Music Business en la prestigiosa UCLA. “Hice todo el papeleo y me marché, tomé la decisión y fue el momento perfecto”.

Ese sería el inicio de una auspiciosa carrera que, sin embargo, no estuvo exenta de lo que significa el desarraigo. “Para todo migrante es difícil empezar a moverse solo, con culturas diferentes. Afortunadamente viajé con mi novio y porque estaba acompañada, pese a lo retador, creo que dentro de todo fue bonito”.

“Felizmente hemos tenido suerte y logramos dedicarnos únicamente a la música y hacer todo lo que teníamos planeado”, refiere Camila.

Trabajo de filigrana

Desde entonces ha trabajado en varios proyectos con artistas nacionales e internacionales, que han permanecido varias semanas en las listas de Billboard y han sido ganadores y nominados al Grammy Latino, al igual que han obtenido discos de oro y platino.

Según nos explica, su trabajo como ingeniera vocal es amplio y varía dependiendo de cada proyecto musical. “Mi labor incluye el ‘comping’ de voces, que es seleccionar entre varias tomas de grabaciones de voz y crear el ‘track’ final compilado que se va a usar para la canción”.

“Luego de haber seleccionado las tomas, empiezo con la parte de edición, que consiste en limpiar ruidos, corregir el tiempo y finalmente afinar la canción. Esto último depende mucho del género de la canción, la voz del cantante y el estilo que el artista y productor le quieran dar”, añadió la peruana, cuya misión principal es definir la calidad de las voces que para el género pop es lo que predomina y es lo más importante para alcanzar el éxito comercial.

Camila realiza su trabajo codo a codo con los productores de la canción y con ellos labora durante todo el proceso, para tener claro cuál es su visión del tema y que el tratamiento que le dé a la voz haga “match” con el estilo que ellos buscan.

“Siento que he tenido también bastante suerte; cada artista es diferente y todos tienen su propia esencia y sus propios gustos. A la gran mayoría ya los había escuchado y ponerme a trabajar para saber cómo les gustaría la obra final es determinante para ofrecer un producto de calidad. Los productores por su parte me dan pautas de lo que requieren en el proceso, y sobre los artistas puedo decir que son superfáciles de trabajar”.

En cuanto a qué es lo que se siente cuando su trabajo es reconocido, Camila señala: “Es una sensación y un orgullo, porque es un trabajo que debo resaltar, que es parte de un equipo que ha producido un tema o disco. Puedes creer que nunca me había puesto a ver los créditos en las plataformas que todos escuchan y ahí es donde hoy se ve todo ese talento. Por eso estoy superfeliz de poder contribuir con un granito de arena”.

Camila revela que afortunadamente para ella no existió la consabida oposición familiar de dedicarse a la música. “Mis padres están vinculados a este rubro. Crecí en un ambiente musical. En mi cabeza nunca hubo otra decisión en realidad, nadie me obligó, nunca pensé en una opción diferente, fue algo automático y natural. Hoy están superorgullosos de todo lo que he avanzado, y también tengo que agradecerle a mi hermano Renzo, quien fue un pilar importante para poder posicionarme en este rubro”.

Así es como siempre tuvo inclinación por los negocios musicales y por ello les deja un mensaje a los jóvenes que desean vivir del arte.

“A ellos les diría que practiquen todo lo que puedan en instrumentos, por más cliché que eso suene. Esto es simplemente practicar y fallar hasta que se mejore. Hay que ser bastante curiosos, explorar otros géneros y buscar opiniones con la finalidad de avanzar y saber si realmente es lo que quieren hacer en la vida”.

“También hay que conversar con gente que sabe lo que otros no. Hay tantas herramientas ‘online’; pero para comenzar no necesitas un equipo carísimo, ni el profesor que esté mirándote 24x7. El que quiere puede, al menos para comenzar”, refiere señalando que la educación musical en Perú no tiene nada que envidiarles a otros países.

Trabajos

Gracias a su labor como ingeniera vocal, Camila ha colaborado con artistas como Lasso, Thalía, Sebastián Yatra, Aitana, Ximena Sariñana y Esteman en canciones ganadoras del Grammy Latino como “Ojos marrones” o nominadas como “Lucifer”, ambas del popular cantante venezolano ganador de discos de diamante, platino y oro en diversos países del continente. También “Aeropuerto”, de Esteman y Daniela Spalla; “Lucifer” de Lasso, nominada a Best Pop/ Rock Song en los Grammy Latino; “Fetiche”, de Lasso y Ximena Sariñana; “Ojos marrones”, de Lasso, ganadora como Best Pop/ Rock Song y nominada a Canción del Año en los Grammy Latino y doble disco de platino y oro en México; “Ladrones”, de Lasso y Danna Paola, son algunos de los trabajos más sobresalientes de Camila Bravo, quien sin duda se está haciendo de un importante espacio en la industria musical internacional.