• SÁBADO 7
  • de marzo de 2026

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Más mujeres en minería: no es cuota, es competitividad


Editor
Giuliana Vásquez

Gerente de Gestión Humana en Summa Gold Corporation


 

La minería peruana atraviesa un momento histórico. En el 2025 generó en promedio más de 264,000 empleos directos, la cifra más alta registrada según el Ministerio de Energía y Minas. Sin embargo, la diversidad aún tiene un amplio margen de avance: en diciembre del 2025 se registraron 21,801 mujeres en el subsector, equivalentes al 7.9% del empleo total.

Detrás de esta cifra, hay un cambio estructural que empieza a traducirse en resultados concretos. Cada vez más mujeres se desempeñan en diversos cargos clave para el sector, como operadoras de maquinaria pesada, ingenieras de mina, geólogas, supervisoras de seguridad, especialistas en proyectos y profesionales en campo. Dentro de sus roles, participan en la toma de decisiones en tajo, en el control de procesos, en la optimización de recursos y en la implementación de estándares ambientales y de seguridad.

La tendencia es creciente, pero aún insuficiente frente a los desafíos que enfrenta la industria. Esta brecha representa una oportunidad concreta para ampliar la base de talento en un sector que hoy demanda perfiles técnicos, digitales y multidisciplinarios cada vez más especializados.

El Banco Mundial señala que empresas con mayor diversidad son más innovadoras y resilientes, mientras que el Foro Económico Mundial advierte que cerrar brechas de género mejora la competitividad y el desempeño organizacional en sectores intensivos en tecnología. En minería, donde la seguridad, la eficiencia y la gestión de riesgos son determinantes, equipos diversos generan decisiones sólidas y soluciones más integrales.

La automatización, la digitalización y la transición hacia una minería sostenible están redefiniendo los perfiles laborales. Áreas como analítica de datos, innovación, sostenibilidad y relacionamiento social demandan competencias donde el talento femenino consolida un rol cada vez más relevante. Países líderes en minería, como Chile, superan el 23% de participación femenina, impulsados por políticas de formación técnica y liderazgo con impacto en su modernización productiva. Desde la gestión humana, incorporar más mujeres no solo mejora la diversidad: fortalece la cultura organizacional y entornos seguros. Promover la participación femenina ya no se trata de cumplir una cuota, sino de impulsar eficiencia, innovación y una visión sostenible de largo plazo.