• LUNES 9
  • de marzo de 2026

Opinión

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Enfoque

Descanso con enfoque de género


Editor
Ariadna Abad

Directora del Sindicato de Pilotos de Latam Perú (SIPLAP)


Los Sistemas de Gestión del Riesgo de Fatiga (FRMS) forman parte de la arquitectura moderna de la seguridad aérea. Miden tiempos de vuelo, períodos de servicio y horas mínimas de descanso entre vuelos. Confiamos en que esos parámetros protegen el rendimiento humano en la cabina. Sin embargo, estos modelos de fatiga se construyeron históricamente sobre promedios poblacionales masculinos. No por mala intención, sino porque así fue diseñado el sistema en sus orígenes. El problema es que la aviación actual ya no es la de hace décadas: hoy hay cada vez más mujeres pilotos, llegando en muchos lugares a cerca del 10%. Ignorar estas diferencias no elimina el riesgo; simplemente lo invisibiliza.

Partimos de la premisa de que el período de descanso asignado equivale a una recuperación real. Pero no siempre es así. En la práctica, muchas mujeres en la aviación seguimos asumiendo una mayor carga de cuidados y gestión doméstica. La llamada carga mental no termina al cerrar la puerta del avión. Coordinar horarios escolares, atender enfermedades o anticipar imprevistos forma parte de una segunda jornada invisible que también consume energía y atención.

Desde el punto de vista de la seguridad, esto no es un detalle menor. La fatiga no depende solo de cuántas horas se asignan para dormir, sino de la calidad real de la recuperación fisiológica y cognitiva. Factores biológicos como el embarazo, el posparto, la lactancia o la menopausia pueden alterar la arquitectura del sueño y los niveles de energía. No son variables anecdóticas: influyen directamente en el rendimiento y la toma de decisiones.

La seguridad aérea se basa en anticipar amenazas antes de que se conviertan en incidentes. Eso implica investigar más, medir mejor y promover una cultura en la que reportar fatiga sea un acto de profesionalismo, no de debilidad.

Como piloto, mi prioridad es la seguridad de mis pasajeros y tripulación. Como madre de tres hijos, sé lo que significa el sueño fragmentado. Como profesional de la aviación y representante sindical, estoy convencida de que nuestro sistema puede ser mejor. Porque cuando el descanso no es igual, la seguridad tampoco lo es.