• LUNES 16
  • de marzo de 2026

Economía

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Convención Impulsa la formalización y la sostenibilidad

Indumin: la pequeña minería apuesta por la modernización técnica

Junto a la articulación estratégica permite elevar la productividad.

Esta integración es fundamental para elevar los estándares de productividad y sostenibilidad en la pequeña minería, manifestó.

Inuguración

Indumin 2026 abrió sus puertas en Lima con el propósito de generar un espacio de diálogo técnico entre autoridades, academia, empresas y especialistas.

Este encuentro busca impulsar la productividad, la formalización y la sostenibilidad de la minería a pequeña escala en el país, sostuvo Valenzuela.

Este encuentro busca facilitar la transición estratégica de los pequeños mineros hacia las grandes operaciones del futuro, consolidando un espacio de intercambio técnico de alto nivel.

El ejecutivo señaló que el sector de pequeña escala atraviesa desafíos críticos que limitan su desarrollo, entre los cuales destacan la falta de capital, la carencia de maquinaria adecuada y la escasez de diversos recursos técnicos.

Para superar estas brechas, el presidente de Indumin 2026 enfatizó la necesidad de motivar a los propietarios de estas unidades mineras a adoptar procesos de mecanización, apoyándose en la experiencia de ingenieros de minas capaces de inducir cambios operativos que garanticen la sostenibilidad.

La mecanización resulta fundamental para incrementar la productividad de manera eficiente, pues sin ella el desarrollo de estas minas no es viable a largo plazo.

De acuerdo con Valenzuela, la industria dispone actualmente de tecnología avanzada, como perforadoras minijumbo y cargadores, que superan significativamente los riesgos asociados al uso de las perforadoras neumáticas manuales tradicionales.

Aunque las máquinas manuales fueron una solución válida en el pasado, la exigencia actual de seguridad laboral y la demanda social obligan a migrar hacia equipos modernos que garanticen condiciones más seguras para los trabajadores.

Además del alza en la capacidad extractiva, que puede multiplicarse por cuatro veces, este proceso tecnológico favorece directamente la protección del medio ambiente.

Precisó que al emplear equipos modernos como los minijumbos el consumo energético se reduce a la mitad o a un tercio. Por lo tanto, al consumir menos energía la operación se vuelve más eficiente, responsable con el entorno y alineada con los conceptos de economía verde que el mundo demanda actualmente.

Normativas justas

Valenzuela resaltó la importancia de articular acciones con especialistas legales para promover normativas justas que faciliten la formalización y la asociatividad de los pequeños mineros.

Sobre la participación estatal consideró que el papel del Estado debe limitarse a labores de fomento, manteniendo la responsabilidad del desarrollo, la inversión y la sostenibilidad de las operaciones en manos de los propios empresarios mineros, en lugar de comprometer fondos públicos en préstamos directos.

Propone, asimismo, un giro en el debate sobre la minería a pequeña escala. La agenda pública no puede limitarse a la dicotomía entre informalidad e ilegalidad.

Para el ejecutivo, la sostenibilidad real del sector depende de un análisis profundo sobre la productividad, desplazando el enfoque punitivo hacia uno basado en el desarrollo técnico.

Valenzuela advierte que si bien esta actividad es un motor económico vital para diversas regiones, su potencial está frenado por una estructura productiva deficiente.

El diagnóstico del presidente apunta a tres brechas críticas: una mecanización incipiente, la falta de acceso a capital y una fragmentación severa en las cadenas de valor.

Integración

A su turno, el exvicepresidente de la República y expresidente de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), Ricardo Márquez, sostuvo que para integrar a 500,000 mineros de pequeña escala a la economía formal resulta clave la adopción de tecnología nacional y la articulación entre el sector público y el privado.

De acuerdo con el empresario, esta sinergia es el motor necesario para fomentar el desarrollo de una clase media con identidad propia.

Señaló que la pequeña minería atraviesa una coyuntura crítica donde es imperativo dejar atrás la polarización histórica que ha frenado su avance durante décadas.

El fin último, explicó, es que esta actividad se convierta en un pilar del crecimiento nacional, operando bajo sólidos estándares de legalidad, eficiencia y una nueva visión de orgullo empresarial.

Modernización

Márquez dijo que el crecimiento hacia la formalidad no debe interpretarse como una imposición externa, sino como el resultado natural y necesario de la modernización.

Enfatizó que la disponibilidad de maquinaria de avanzada, diseñada y fabricada íntegramente en Perú, representa una herramienta estratégica indispensable. Al adoptar este equipamiento, los pequeños empresarios mineros adquieren la capacidad técnica necesaria para superar las 350 toneladas diarias de producción, optimizando así sus operaciones de manera competitiva, segura y alineada con los estándares de productividad global.

Aseveró que tanto la gran minería como las instituciones académicas deben actuar como facilitadores para encauzar la minería ancestral dentro de los mecanismos legales vigentes.

Sostenibilidad

El concepto de minería responsable exige un enfoque tripartito. El camino hacia la sostenibilidad en la minería artesanal y de pequeña escala radica en la integración sinérgica de tres ejes fundamentales: la salud pública, la protección ambiental y la eficiencia productiva, sostuvo la profesora asociada del Colorado School of Mines, Nicole Smith.

Durante su ponencia, titulada “Working together for responsible mining: linking health, environment and productivity”, enfatizó que cualquier estrategia de mejora en el sector debe superar los enfoques aislados.

Según la experta, la sostenibilidad efectiva requiere una visión integral que articule los factores sociales, ambientales y productivos de la minería.

Smith explicó que las dificultades en la implementación de programas –enfocados en seguridad laboral, eliminación del mercurio o estándares ambientales– se deben a un error metodológico recurrente: tratarlos como ejes independientes.