Economía
Esta cifra contrasta significativamente con el impacto de la minería ilegal, actividad que conlleva una pérdida del 2% del PBI debido a su naturaleza extractiva no regulada.
El ejecutivo recalcó que el Estado debe dejar de considerar la formalización como un gasto para entenderla como una inversión rentable, ya que el incremento en la formalidad permitirá una mayor recaudación tributaria anual.
Para alcanzar este objetivo, advirtió que es necesario trascender la visión de coyuntura que caracteriza a las constantes prórrogas del Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo).
En la actualidad, el registro cuenta con 33,000 integrantes, de los cuales 16,000 no avanzan en su proceso por la dificultad de concretar convenios con los titulares de concesiones, precisó en la Convención Nacional de Productividad y Políticas para la Minería a Pequeña Escala-Indumin 2026.
Articulación
En este sentido, comentó que el Gobierno requiere aprobar con celeridad la Ley de la Pequeña Minería y Minería Artesanal (Mape), la cual fue trabajada previamente por un grupo técnico multiactor, e implementar mecanismos claros de articulación y negociación entre el titular de la concesión y el minero artesanal.
El también exministro de Energía y Minas destacó que la clave del éxito radica en una estrategia integral que incluya asistencia técnica constante.
Un ejemplo de este impacto positivo se evidenció el año pasado, cuando el Minem facilitó el trabajo de dos ingenieros que ayudaron a una asociación minera cerca de la operación de Pan American Silver en Shahuindo a definir con precisión sus áreas de trabajo.
No obstante, el ejecutivo lamentó que por limitaciones presupuestales no se haya podido dar continuidad a este apoyo técnico.
Por ello, propuso la creación de un fondo mediante el cobro de una contribución a los mineros artesanales, lo que les permitiría acceder a tecnología, capacitarlos en planes de minado y, en última instancia, mejorar su rentabilidad y reducir el impacto ambiental.
Refirió que el modelo de minería artesanal en pequeñas zonas no es sostenible en el tiempo.
Es imperativo incentivar la asociatividad entre los mineros para que puedan transitar hacia escalas de pequeña, mediana o gran minería.
Trazabilidad
El director de Asuntos Sociales y Corporativos de Pan American Silver Perú dijo además que este esfuerzo debe ir acompañado de un sistema de trazabilidad robusto que confirme el origen legal del oro extraído, atrayendo así capitales nacionales e internacionales hacia un sector que, bajo condiciones de formalidad y competitividad, se consolidará como un motor de desarrollo descentralizado.
Esta es una tarea de largo aliento que exige, según Incháustegui, un compromiso sostenido de los próximos poderes Ejecutivo y Legislativo.
Gobernanza
El futuro de la minería a pequeña escala no reside en el volumen de extracción, sino en la capacidad de estas unidades para operar como empresas sólidas desde sus cimientos, sostuvo la directora de Bridge y de Prospectors & Developers Association of Canada (PDAC), Siri Genik.
La propuesta central es que la pequeña minería debe integrar la gobernanza y la transparencia como pilares innegociables para acceder a mercados financieros y atraer recursos.
Dijo que el riesgo que evalúan los inversionistas no es técnico, sino de gobernanza, derivado de una falta de trazabilidad y de una escasa vinculación con el tejido social y ambiental.
“Si bien otros sectores cuentan con facilidades para obtener recursos, la pequeña minería enfrenta una brecha que solo podrá cerrarse mediante una transformación en su modelo operativo”.
Cifra
500,000 empleos aproximadamente generan las operaciones de la minería a pequeña escala en el Perú.