• SÁBADO 14
  • de marzo de 2026

Opinión

FOTOGRAFIA
Reflexiones

¿Temor a la vida real?


Editor
Verónica Coello Moreira

Comunicadora social y escritora


He notado que ahora muchos se cuidan en expresar sus afectos para no parecer “intensos o desesperados”, están esperando que el otro sea quien dé el primer paso, el otro quien diga te amo primero, el otro que muestre un poco de vulnerabilidad para poder dar el siguiente paso, pero, ¿por qué no podemos ser nosotros? Comprendo que luego de haber tenido alguna relación emocional que nos afectara mucho siempre queda el temor a ser lastimados nuevamente, pero descubro que esa actitud distante involucra la amistad, las relaciones de trabajo y cualquier tipo de contacto social, es decir, tenemos muchas redes sociales y cada vez socializamos menos, incluso hay quienes tienen bloqueado el visto azul para que el otro no descubra que el mensaje en WhatsApp fue recibido y leído. Temo que las pantallas y la virtualidad están perjudicando las habilidades sociales de un grupo que crece cada día.

Por ejemplo, hace poco le escribí a una persona desconocida por un tema que ronda mi cabeza y de inmediato me llamó: “Es más cómodo hablar que chatear” me dijo y entendí que era alguien de mi edad porque la mayoría de nacidos en la década de 1970 y hacia abajo preferimos hablar, no tememos el contacto real.

Por consiguiente, reconozco que vamos avanzando por la vida evitando hablar, interactuar, sentir y pensar. Tratamos de que la vida pase a través de nosotros y ser solo espectadores desde un lugar cómodo donde no pase nada, donde nada nos afecte emocionalmente y tratamos de que el dolor no nos alcance, pero olvidamos que el dolor, la tristeza, alegría, temor y amor es justamente lo que nos humaniza.

Tal vez, es momento de perder tantos temores y lanzarnos a vivir con plenitud. Perder el miedo de ser el primero que tome el riesgo de hablar y no chatear, de expresar sus sentimientos y si nos rechazan, pues será parte del aprendizaje de la vida. Basta de ser cobardes de teclado, la vida es muy corta para vivirla solo desde una pantalla, es absurdo, no nos perdamos la experiencia de sentirnos vivos, como decía Jim Morrison: “Exponte a tu miedo más profundo; después de eso, el miedo no tiene poder, y el miedo a la libertad se encoge y desaparece. Eres libre”.