Cultural
Ambientada en los Andes, la historia sigue a dos hermanos criados en aislamiento por su padre, un pintor de Tablas de Sarhua.
Tras su muerte, los niños permanecen junto al cuerpo durante tres días antes de iniciar una búsqueda marcada por la memoria y el pasado.
En las alturas
Rodada en quechua en la comunidad de Sarhua, la película fue filmada en el 2021 con actores naturales de la zona.
El proceso previo tomó cinco años e involucró a la población local, que participó en distintas áreas del rodaje.
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La cinta es una coproducción entre Perú, Francia y Colombia, y contó con el financiamiento de la Dirección del Audiovisual, la Fonografía y los Nuevos Medios, Ibermedia y fondos internacionales como World Cinema Fund y Cinéma du Monde.
Tras su paso por festivales y su estreno en Francia y Colombia, Diógenes llega finalmente a las salas peruanas. Se trata de una de las producciones nacionales con mayor recorrido internacional reciente.
Colores andinos
La propuesta estética de Diógenes, de Leonardo Barbuy La Torre, se construye a partir de una observación atenta del entorno andino.
La fotografía toma como referencia directa el universo visual de las Tablas de Sarhua, no solo en su paleta cromática, sino también en su manera de organizar la imagen.
Los encuadres privilegian la quietud, los planos prolongados y una relación frontal con los personajes, lo que remite a la narrativa pictórica de estas tablas.
Esta decisión formal genera una experiencia inmersiva, donde el ritmo está marcado por la vida cotidiana y por los silencios del paisaje, más que por la acción. En el plano conceptual, la película se articula en torno a la construcción de la identidad en un contexto de ausencia.
Los dos niños protagonistas enfrentan la desaparición de la madre y la muerte del padre, lo que los sitúa en un espacio de incertidumbre.
A partir de esa situación límite, el relato explora la relación entre memoria, pertenencia y transformación.
La convivencia con la muerte y el posterior desplazamiento en busca de su pasado configuran un tránsito simbólico, donde la identidad no aparece como algo fijo, sino como un proceso en constante cambio.
Locales
El rodaje de Diógenes se sostuvo en un equipo mixto que integró profesionales del cine y habitantes de la comunidad de Sarhua.
La producción estuvo encabezada por Illari Orccottoma, junto a los sarhuinos Cayo Pomasoncco Vivanco, Delfín Ramos Carhuapoma y Milagros Pomacanchari.
En el área de arte y vestuario, bajo la dirección de Rafael Polar y Andrea Martorellet, participó Mauro Ccoyllo Yupari, aportando desde el conocimiento local de los materiales y las prácticas tradicionales.
El trabajo técnico también incluyó la colaboración directa de pobladores en áreas clave del rodaje.
87
minutos dura la película peruana ‘Diógenes’.