• DOMINGO 22
  • de marzo de 2026

Central

FOTOGRAFIA
Esposos trabajan unidos en su propia textilería

Entrelazando hilos de amor y esperanza

Usuarios de Pensión 65 del Midis construyen su historia.

En su querido Vinchos, en Ayacucho, su historia se sostiene como un manto firme, bordado con amor, memoria y esperanza.

Sentado frente a su telar, don Nicolás reflexiona sobre la vida con la misma serenidad con la que entrelaza los hilos.

“¿Cómo hacemos para que las mantas duren una eternidad? Hay que tejer con paciencia, dedicación y esmero… igual que un hogar”.

Legado

Recuerda que conoció a doña Cristina en la plaza de su comunidad: ella llevaba artesanías y él ofrecía productos que aprendió a elaborar junto a su padre, quien le dejó no solo un oficio, sino también el valor del esfuerzo y la familia.

“Me dejó su forma de trabajar… y su idea de lo que significa construir un hogar”, comenta con emoción.

A lo largo de los años, doña Cristina y don Nicolás han enfrentado múltiples desafíos para sacar adelante a sus cuatro hijos.

Hoy, uno de ellos continúa el legado familiar, manteniendo viva la tradición textil que define su identidad.

Actualmente, ambos forman parte del programa Pensión 65 del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), donde reciben una protección integral que reconoce y revaloriza sus saberes ancestrales, su cultura y su rol activo en la comunidad.

Gracias a la intervención Saberes Productivos, los esposos participan en ferias locales donde exhiben sus creaciones: bufandas, mantas, alfombras y frazadas, piezas que no solo abrigan, sino que también cuentan historias.

Acompañamiento

Aunque el paso del tiempo ha disminuido su fuerza física, no ha apagado su entusiasmo.

“Nos acompañamos en todo: nos levantamos temprano, comemos, tejemos, caminamos… y recordamos”, dice doña Cristina, mientras toma la mano de su compañero de vida.

Con ternura, don Nicolás reafirma su compromiso: seguirá entrelazando los hilos que doña Cristina tiñe con esmero, creando juntos tejidos cargados de amor, memoria y esperanza.

Técnica tradicional

Tras la partida de su padre, don Nicolás aprendió el arte del teñido natural junto a sus tíos. Años después, compartió este conocimiento con su esposa Cristina, quien perfeccionó la técnica combinando insumos naturales.

“Usamos nogal, eucalipto, molle, cochinilla, entre otros”, explican orgullosos de preservar una tradición que refleja la riqueza cultural de Ayacucho.