Derecho
Para tal efecto, en el Palacio Nacional de Justicia la presidenta del PJ, Janet Tello Gilardi, sostuvo una reunión con el superintendente nacional de Migraciones, Manuel Valladares Ramírez, en la que evaluaron la implementación de aquella unidad.
El objetivo de la iniciativa es brindar una respuesta inmediata mediante la unidad de flagrancia, que concentra al PJ, Ministerio Público, Policía Nacional del Perú y Defensa Pública, a delitos de orden migratorio en la principal puerta de entrada y salida del país.
De ese modo, se atenderán las intervenciones policiales y migratorias en el lugar de los hechos, lo que eliminará de raíz las actuales limitaciones de infraestructura y los riesgos asociados al traslado de detenidos, precisó el PJ.
Dicho poder del Estado reveló que se consideró que una unidad de flagrancia instalada en el aeropuerto del Callao conocería ilícitos referidos a la presentación de documentos falsos, trata de personas, contrabando y tráfico de drogas de tipo base.
Modelo de respuesta
Tello Gilardi sostuvo que el sistema de flagrancia constituye un modelo de respuesta efectiva del sistema de justicia frente a la criminalidad, por lo que construir una de estas unidades en un punto neurálgico como el referido aeropuerto sería estratégico.
“En la lucha contra el flagelo de la criminalidad debemos aliarnos para fortalecer debidamente al Estado, y no debilitarlo”, expresó la juez.
Refuerzo
El PJ informó que en el encuentro se abordó, además, la necesidad de fortalecer la Unidad de Flagrancia del Callao, que actualmente funciona como piloto, en la sede judicial Dos de Mayo, mediante la implementación de laboratorios de criminalística.
También se trató la forma de reforzar las unidades de flagrancia implementadas en todos los lugares fronterizos de entrada al Perú como Tumbes, Moquegua, Puno, Loreto y Madre de Dios.