Mundo
El mandatario republicano asegura que Irán le hizo un “regalo muy grande” sobre los hidrocarburos y el estrecho de Ormuz, lo que le hace pensar que habla con las personas adecuadas en Teherán para poner fin a la guerra.
El críptico anuncio se produjo un día después de que Trump pospusiera inesperadamente “cinco días” los ataques a las centrales eléctricas de Irán que amenazaba con llevar a cabo, y dijera que Washington estaba en negociaciones con altos cargos, sin especificar quiénes.
“Hicieron algo ayer que fue increíble, en realidad. Nos dieron un regalo y el regalo llegó hoy. Y fue un regalo muy grande, que vale una cantidad tremenda de dinero”, dijo Trump a los periodistas en el Despacho Oval.
“Eso significaba una cosa para mí: estamos tratando con la gente adecuada”, dijo.
Poco antes, la Casa Blanca reconoció explorar “nuevas” opciones diplomáticas, pero advirtió que su ofensiva “continúa sin cesar para alcanzar los objetivos militares”.
La vía diplomática se activa desde varios frentes para acabar con una contienda bélica que puso patas arriba los mercados energéticos.
Sehbaz Sharif, primer ministro de Pakistán, un país aliado de Irán, dijo el martes que está dispuesto a acoger conversaciones, cuando la guerra entra en su cuarta semana, paralizando parte del transporte mundial de hidrocarburos.
Para Michael Kugelman, experto en el sureste asiático en el gabinete Atlantic Council, que Islamabad se implique para mediar tendría sentido porque mantiene “relaciones cercanas tanto con Teherán como con Washington”.
Otros países se han movilizado a favor del diálogo, como Catar, que “apoya todos los esfuerzos diplomáticos” pero no participa de forma “directa” en ellos.
Egipto parece estar jugando sus propias cartas. Su ministro de Relaciones Exteriores, Badr Abdelatty, conversó con Irán, Estados Unidos, Turquía y Pakistán en los últimos días, según varios comunicados oficiales.