• JUEVES 26
  • de marzo de 2026

Editorial

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Propuestas frente al país

“Los debates electorales, [...] contribuyen precisamente a ese objetivo: elevar la calidad de la deliberación pública y ofrecer a los electores mayores elementos para decidir el rumbo del país”.

Los debates entre candidatos constituyen un espacio clave para que la ciudadanía conozca, contraste y evalúe propuestas, estilos de liderazgo y capacidades de quienes buscan dirigir el país. Mediante estos encuentros, los electores pueden formarse una opinión más clara antes de sufragar.

En un contexto como el que vive hoy el Perú este ejercicio adquiere una importancia aún mayor. La participación de 35 aspirantes a la Presidencia plantea un panorama complejo para los ciudadanos, que deben evaluar una oferta política amplia y diversa. A ello se suma que varios estudios de opinión muestran un elevado porcentaje de electores que aún no define su preferencia, lo que refuerza la importancia de promover estos espacios.

Con ese propósito, el ciclo de debates presidenciales organizado por el Jurado Nacional de Elecciones marca un hito importante en la actual campaña. El formato se desarrolla en dos bloques de tres jornadas cada uno: del lunes 23 al miércoles 25 de marzo, y del lunes 30 de marzo al miércoles 1° de abril. Esta estructura busca garantizar que todos los aspirantes puedan presentar sus planteamientos ante el país en condiciones de equidad.

Durante la primera fase se están abordando dos asuntos de especial preocupación para la ciudadanía: la seguridad ciudadana y la lucha contra la criminalidad, así como la integridad pública y el combate contra la corrupción. Se trata de desafíos centrales para la gobernabilidad y el desarrollo del país, cuya solución exige propuestas claras, viables y sostenidas en el tiempo.

Asimismo, con el objetivo de promover la participación ciudadana, se han incorporado preguntas formuladas por la población sobre distintos temas de interés, lo que acerca el debate a las preocupaciones reales de la sociedad.

Estos encuentros representan una oportunidad valiosa para que los candidatos expongan con claridad sus planes de gobierno. Millones de peruanos siguen atentamente estas jornadas con la expectativa de identificar liderazgos capaces de conducir al país en los próximos años. Por ello, resulta fundamental que el intercambio de ideas privilegie la presentación de propuestas, dejando de lado descalificaciones personales o confrontaciones que poco aportan al debate público.

La democracia se afianza cuando el diálogo político se desarrolla con transparencia y sentido de responsabilidad. Los debates electorales, bien conducidos y centrados en las ideas, contribuyen precisamente a ese objetivo: elevar la calidad de la deliberación pública y ofrecer a los electores mayores elementos para decidir el rumbo del país. En un proceso tan competitivo como el actual, ese ejercicio resulta indispensable para fortalecer la confianza en las instituciones y en el propio sistema democrático.