• MIÉRCOLES 25
  • de marzo de 2026

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Minsa despliega brigadas especiales para proteger la salud en las regiones afectadas por lluvias intensas

Ofensiva sanitaria desplegada por la Digerd, incluye vigilancia epidemiológica y garantiza la operatividad y atención oportuna de los establecimientos de salud.

El último reporte del Centro de Operaciones de Emergencias (COE Salud), al 23 de marzo, revela que la temporada de lluvias deja un saldo de 189 heridos y 106 fallecidos. 

En cuanto a la infraestructura, de los 790 centros de salud afectados, la gran mayoría (784) continúa operando con esfuerzo para no interrumpir el servicio, mientras se trabaja en la recuperación de los 6 que quedaron inoperativos.


Acciones realizadas en la zona de emergencia:

En Áncash, en el centro poblado de Sisco, tras el deslizamiento del 17 de marzo, se instaló un albergue que hoy protege a 52 damnificados. Además, equipos médicos vigilan el lugar día y noche para evitar cualquier riesgo sanitario.

En Apurímac, no obstante los daños ocasionados por las granizadas, el Hospital de Andahuaylas viene atendiendo a los pacientes críticos en áreas controladas, mientras se agilizan las reparaciones del edificio.

En Huánuco, los brigadistas desafían el lodo y los bloqueos para llegar a las casas ubicadas en zonas de huaicos. El personal no solo cura las heridas físicas, sino que brindan soporte emocional y gestionan evacuaciones ante la dificultad de las carreteras.

La lucha contra el dengue y la leptospirosis en Piura es constante. En Ayabaca, durante el despliegue especializado se realizaron 836 atenciones médicas, llevando además charlas educativas para que la comunidad sepa cómo protegerse.

En Tumbes, en tanto, se ha blindado la frontera norte con una vigilancia epidemiológica reforzada y mejores herramientas de diagnóstico. Además, se trabaja con diversas instituciones para frenar cualquier amenaza a la salud pública.

El Ministerio de Salud fortalece de manera continua la respuesta sanitaria en el país, a través del monitoreo permanente, la articulación con las regiones y la implementación de acciones oportunas que permitan proteger la vida y la salud de la población frente a eventos climáticos extremos.

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