• JUEVES 26
  • de marzo de 2026

Gerencia y Liderazgo

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Claves financieras antes de solicitar un crédito hipotecario

Entender el impacto de un préstamo a largo plazo es vital en un mercado donde las tasas en soles bordean el 7.5%.

La estabilidad laboral, el ahorro y la proyección de ingresos resultan factores determinantes antes de suscribir el contrato.

El costo promedio de los créditos hipotecarios en moneda nacional se situó cerca del 7.5% en enero de 2026, según cifras del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) recogidas por Global Property Guide. 

Estas variaciones se han mantenido moderadas recientemente; a su vez, el índice nacional de precios de viviendas incrementó 4.06% al tercer trimestre de 2025, reflejo de un mercado que recupera dinamismo y podría impulsar la demanda financiera.

El docente de la carrera de Administración de Negocios Bancarios y Financieros de Cibertec, Guillermo Romero Mendez, advierte que el mayor riesgo radica en decidir guiados únicamente por la emoción de independizarse o invertir.

 “Comprar un inmueble puede ser una excelente determinación patrimonial, siempre que se analice con realismo. La planificación financiera es vital para evitar que el préstamo afecte el bienestar cotidiano”, explica.

Bajo este enfoque, el experto detalla los puntos fundamentales antes de asumir una deuda hipotecaria:

Comparar la tasa de costo efectivo anual (TCEA) en distintas entidades. Es imperativo no limitarse a la oferta promocional, pues seguros, comisiones y gastos administrativos suelen encarecer el producto sin que se perciba inicialmente.

Acrecentar el fondo destinado a la cuota inicial. Un aporte superior reduce el monto financiado, optimiza el perfil crediticio y permite negociar condiciones más favorables.

No comprometer más del 30% o 35% del ingreso mensual. Dicho margen garantiza liquidez ante emergencias o metas personales, evitando el sobreendeudamiento.

Evaluar beneficios estatales para la primera vivienda. Programas como los bonos del Fondo Mivivienda (FMV) pueden mitigar el esfuerzo financiero y facilitar el acceso al financiamiento.

Considerar los gastos reales de habitar el inmueble. El mantenimiento, arbitrios, servicios, equipamiento y posibles remodelaciones deben integrarse en el presupuesto previo a la firma.

Romero advierte que numerosos usuarios solo evalúan si la entidad aprueba el financiamiento, omitiendo su sostenibilidad futura. 

“Una deuda de esta índole puede acompañar al deudor durante 15, 20 o hasta 25 años. Por ello, resulta fundamental proyectar el impacto sobre el ahorro y los planes individuales. Con disciplina, la propiedad consolida el patrimonio; sin previsión, deviene en una carga compleja”, añade.

La indagación minuciosa y la proyección de escenarios económicos distinguen el éxito de la adquisición frente a una deuda inmanejable. La determinación debe tomarse con prudencia para asegurar que la primera vivienda represente un avance hacia la solidez financiera y no un lastre de largo aliento.