Cultural
Se trata del Plan Maestro 2026–2030, aprobado por el Estado peruano, que identifica amenazas concretas y plantea acciones para prevenirlas o mitigarlas.
El documento advierte que uno de los principales peligros son los incendios forestales, que afectan la cobertura vegetal y ponen en riesgo la biodiversidad del área protegida.
A ello se suma la contaminación de fuentes hídricas, un problema que impacta directamente en los ecosistemas y en el equilibrio ambiental del santuario.
Riesgos
Asimismo, el plan reconoce los efectos del cambio climático como un factor que agrava estas amenazas. Las variaciones en el clima incrementan la probabilidad de eventos extremos y alteran las condiciones naturales del entorno.
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Otro aspecto clave es la presión turística, que exige medidas de control para evitar el deterioro del patrimonio cultural y natural.
En ese contexto, se establecen lineamientos para una gestión sostenible que incluyen la protección de ecosistemas, la recuperación de áreas degradadas y el ordenamiento del uso público. Estas acciones son impulsadas de manera articulada por el Ministerio de Cultura, el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado y otras entidades vinculadas a la gestión del santuario.
Estrategia
El Plan Maestro fue elaborado mediante un proceso técnico que involucró la recopilación de información ambiental, arqueológica y social, así como la participación de especialistas y actores vinculados al territorio.
Este trabajo permitió identificar prioridades y definir medidas orientadas a la protección integral del sitio.
Asimismo, el documento incorpora criterios de capacidad de carga turística, orientados a regular el número de visitantes y ordenar los flujos dentro del santuario.
Dato
2030 es el año en que se espera que se consolide la gestión sostenible del santuario