• JUEVES 2
  • de abril de 2026

Opinión

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Reflexiones

Decidir bien: el verdadero poder del voto joven


Editor
Elena Aguilar

Miembro del Comité de CADE UNIVERSITARIO DE IPAE Acción Empresarial


Pero también hay una alerta: en las elecciones del 2021, cerca de 1.5 millones de jóvenes no acudieron a votar. La apatía, la desinformación o la desconfianza terminaron silenciando una voz que hoy podría cambiar el rumbo del país. Pero también es importante reconocer que la distancia con la política no es solo una decisión individual, sino el resultado de brechas en el acceso a información, educación cívica y oportunidades de participación.

Por eso, más que exigir participación, el desafío está en generarla: crear espacios que acerquen la política, reduzcan barreras y promuevan una participación informada.

En ese contexto, iniciativas como CADE Universitario 2026 de IPAE Acción Empresarial, cobran especial relevancia. Bajo el lema: “¡La democracia es clave!”, este espacio busca algo más que inspirar: busca activar. Que los jóvenes pasen de la reflexión a la acción, y entiendan que su voto no es solo un derecho, sino una herramienta de transformación.

Porque votar no es marcar una cédula, es tomar una posición, es decidir qué tipo de país queremos construir.

Un voto informado implica cuestionar, comparar propuestas, identificar riesgos y entender las consecuencias de cada elección. Implica no dejarse llevar por la inmediatez, la desinformación o el desencanto, y asumir que, aunque el sistema tenga fallas, renunciar a participar solo profundiza el problema.

El reto no es menor, Perú ocupa el último lugar en satisfacción con la democracia en la región, según Latinobarómetro, eso refleja una ciudadanía que no se siente representada pero también abre una oportunidad: la de reconstruir la confianza desde una nueva generación.

Los jóvenes no solo son el presente del país; son la posibilidad de corregir su rumbo, por eso, los espacios que reúnen a líderes jóvenes de distintas regiones y fomentan el diálogo directo con los candidatos presidenciales, son clave, no solo por lo que se discute, sino por lo que se moviliza: pensamiento crítico, participación y compromiso ciudadano.

La democracia no se fortalece sola, se construye con ciudadanos que participan, cuestionan y deciden.

Hoy, más que nunca, el voto joven es un superpoder, pero, como todo poder, requiere responsabilidad. Informarse, participar y elegir con criterio no es opcional; es el mínimo indispensable para aspirar a un país mejor.

Perú no necesita jóvenes indiferentes, necesita jóvenes que entiendan que cada voto cuenta, que cada decisión suma y que el cambio no vendrá de otros, sino de ellos mismos.

Porque al final no se trata solo de votar, se trata de involucrarse y hacerse cargo del futuro.