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Es cierto que en un clásico no hay favoritos, porque es el encuentro en el que las dos escuadras se entregan al máximo; pero en esta ocasión los cremas llegan con presión extra, porque no pueden ceder más puntos y permitir que el tradicional rival se despunte en la tabla de posiciones.
En la actualidad, la U se ubica en el cuarto puesto de la tabla de posiciones con 15 puntos y se halla a cinco puntos del líder Alianza Lima (20). Aterrizan en el clásico cargando solo una derrota ante Los Chankas, en la sexta jornada.
En la vereda de enfrente, el equipo aliancista afronta este partido respaldado por una campaña aceptable, que lo mantiene en lo más alto de la tabla y en calidad de invicto, porque ha cedido solo dos empates en ocho jornadas.
El técnico Pablo Guede aprovechó el parón del torneo Apertura por los partidos de la selección peruana para recuperar a los lesionados Renzo Garcés y Fernando Gaibor, quienes ya trabajan con normalidad y podrán ser utilizados.
La novedad será el debut en clásicos peruanos de Luis Advíncula, quien será la primera vez que enfrentará a Universitario con la camiseta blanquiazul.
Sin duda, se trata de un clásico lleno de emociones con dos protagonistas que expondrán sus mejores argumentos futbolísticos.
Duelo con historia
Según documentos históricos, el clásico peruano se comenzó a jugar el 23 de setiembre de 1928. Para esa fecha la Federación Peruana de Fútbol anunció un doblete por la “quinta y última fecha de la Serie Final del Campeonato de Competencia de Primera División”. Primero, se jugó el Atlético Chalaco vs. Sport Progreso, y el segundo partido, en el Stadium Nacional, era entre la Federación Universitaria vs. Alianza Lima.
Ese año fue la primera vez que el ahora Universitario de Deportes participó en un torneo oficial del fútbol peruano, por lo que su presencia en las finales causó sorpresa.
Alianza Lima ya tenía en su haber tres títulos (1918, 1919 y 1927) y solo necesitaba de un empate para consagrarse bicampeón por primera vez en su historia.
Sin embargo, esto no se le daría tan sencillo, porque ni siquiera pudo terminar el compromiso por el exceso de expulsados y posterior finalización del encuentro por falta de jugadores en el terreno de juego. Además, el encuentro no acabó bien ya que se armó una gresca descomunal en el estadio, a la que se denominó el “clásico de los bastonazos”.
Desde aquella ocasión, hasta la fecha, se disputaron 375 juegos entre cremas y blanquiazules, con el conjunto victoriano como claro ganador en el historial.
Alianza lleva 142 triunfos mientras la U acumula 126, y se han registrado 107 empates; además, los íntimos cuentan con más goles a favor (489 sobre 455), más goleadas a favor, más remontadas logradas, más partidos invictos y más victorias conseguidas de manera consecutiva.
Ahora bien, Universitario puede jactarse de haberse impuesto en más definiciones que su clásico rival, con diez. Y cuatro de ellas en finales por un título de Primera División (1987, 1999, 2009 y 2023). Alianza Lima, por su parte, se impuso en tres definiciones, dos de ellas para coronarse campeón de la temporada (1928 y 1955).
En los otros apartados en los que sobresale la U es en tener el jugador con más partidos en los clásicos (José Luis Carranza, con 61) y al máximo goleador (Lolo Fernández, con 29).