El juez supremo Ulises Yaya Zumaeta sostuvo que deben implementarse políticas institucionales claras y robustas respecto al uso ético de la Inteligencia artificial (IA) a través de una capacitación continua en estos temas a las y los operadores jurídicos.
Fue durante el seminario virtual “Ética e Inteligencia Artificial en el Poder Judicial”, actividad promovida por la Unidad de Integridad de la institución, el cual estuvo dirigido a juezas y jueces, así como al personal jurisdiccional y administrativo.
“Podemos delegar tareas a la tecnología, pero no podemos delegar la justicia, porque la justicia no es solo un resultado de un proceso, es un acto ético, humano, de responsabilidad, prudencia y conciencia”, señaló.
IA NO ES SUTITUTO
El también presidente de la Quinta Sala de Derecho Constitucional y Social Transitoria Suprema, recomendó, además, supervisar de manera permanente los sistemas de IA y sus resultados, tanto como garantizar siempre el control humano en la toma de decisiones críticas.
Respecto a la IA, refirió que esta tecnología ha transformado el Derecho al introducir herramientas para procesar grandes volúmenes de información y generar respuestas complejas, lo cual impacta en la investigación, argumento y apoyo en la toma de decisiones jurídicas.
Así, resaltó el Sistema Jurisdiccional de Trabajo (SJT) y el asistente de IA ‘Curia’, creados por la Corte Suprema, que siguen implementándose en diversos órganos jurisdiccionales para mejorar la organización, gestión y seguimiento de los procesos judiciales.
El magistrado consideró, no obstante, que la IA, al ser un sistema algorítmico, que procesa datos e identifica patrones, genera resultados probabilísticos, pues al carecer de conciencia, intencionalidad y responsabilidad, no ejerce función jurisdiccional, lo cual es inherentemente humana.
“El principio rector establece que la administración de justicia implica prudencia, valoración y humanidad y la IA no puede replicar estos elementos esenciales del acto jurisdiccional”, sostuvo.
Por lo que consideró que la mencionada herramienta digital debe ser entendida como un instrumento valioso al servicio de la justicia al facilitar y optimizar procesos, pero nunca como su sustituto.
A su turno, la subsecretaria de política y regulación digital de la Secretaría de Gobierno y Transformación Digital de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), Anaís Zavala Huaisara, sostuvo que la ética en la IA busca alinear el desarrollo de sistemas autónomos con los valores humanos.
Esto conlleva, señaló, a abordar riesgos clave como el sesgo, la falta de transparencia y la responsabilidad para garantizar que su impacto en la sociedad sea seguro, justo y beneficioso.
“La regulación y la responsabilidad son imperativas para construir la confianza pública necesaria para una adopción tecnológica segura”, refirió la funcionaria de la PCM.
TRANSFORMACIÓN DIGITAL EN MARCHA
De otro lado, Yaya Zumaeta señaló que el Poder Judicial, que preside Janet Tello Gilardi, está encaminado en un proceso de transformación digital para mejorar la eficiencia del servicio de justicia y responder con oportunidad a las demandas de la ciudadanía.
Subrayó que, entre los impactos positivos de la innovación tecnológica, figura la agilización de los procesos judiciales y la disminución de tiempos para resolver los casos judiciales, lo cual permite la reducción de la carga procesal.
Asimismo, consideró que resulta necesario mejorar la gestión documental, la trazabilidad, la transparencia, así como un mayor acceso a la justicia para los ciudadanos, incluso de forma remota.