Opinión
Rector de la Universidad Privada del Norte (UPN)
Entre los jóvenes, el desencanto es incluso mayor. Más allá de la coyuntura, estamos obligados a mirar también hacia el sistema educativo y preguntarnos si estamos generando suficientes espacios para el debate, el pensamiento crítico y la comprensión de realidades distintas.
En ese sentido, es importante revisar cómo estamos formando a nuestros estudiantes. En muchos casos, la educación sigue concentrada en contenidos y evaluaciones, con menos espacios para el debate, la reflexión o el contraste de ideas. Y formar profesionales sin fortalecer el criterio, la curiosidad intelectual o la capacidad de diálogo deja una parte importante del proceso educativo pendiente. El aprendizaje basado por competencias, con desafíos reales que respondan a las necesidades del mercado laboral es lo que se debe promover hoy en día.
Por eso, cuando hablamos de calidad en la educación superior, el debate no debería limitarse a infraestructura, rankings o número de programas académicos. Todo eso importa, por supuesto, pero la calidad también se refleja en algo menos visible como la capacidad de formar criterio, responsabilidad social y disposición al diálogo. Son habilidades y competencias que no siempre aparecen en los sílabos, pero que resultan fundamentales para formar ciudadanos que hagan un mejor país.
La universidad, en ese sentido, tiene una oportunidad importante. Cuando el aprendizaje se conecta con la realidad, a través de proyectos con comunidades, experiencias de voluntariado o espacios de discusión interdisciplinaria; la formación profesional gana profundidad. Los estudiantes no solo adquieren conocimientos técnicos; empiezan también a entender mejor el país en el que viven.
Al final, el desarrollo de una sociedad no depende únicamente de cuántos profesionales egresan cada año. Depende, sobre todo, de cómo esas personas se relacionan con su entorno, con sus comunidades y con los problemas públicos. Formar buenos profesionales es indispensable; formar ciudadanos comprometidos, también.