Venta de vehículos eléctricos crece 77% en el primer trimestre del 2026
Para especialista, hay un mayor interés de los peruanos por alternativas que permitan reducir el gasto en combustible.
Asimismo, entre enero y marzo, las ventas de este tipo de unidades sumaron 3,627 unidades, superando en 77.3% lo registrado en igual periodo del 2025.
“El mercado de vehículos electrificados viene expandiéndose a niveles exponenciales. A modo de ejemplo, el volumen comercializado solo en los primeros tres meses del 2026 ya superó todo lo vendido en 2022”, sostuvo Alberto Morisaki, gerente de Estudios Económicos y Estadísticas de la Asociación Automotriz del Perú (AAP).
Para Morisaki, el crecimiento de este mercado responde a una combinación de factores vinculados tanto a la demanda como a la oferta. “Los usuarios muestran un interés creciente por alternativas que permitan reducir el gasto en combustible y mantenimiento, especialmente en un contexto de costos energéticos con tendencia al alza”, indicó.
No obstante, pese al dinamismo que viene mostrando el segmento, la AAP advirtió que el tamaño del mercado peruano aún es relativamente pequeño frente a otros países de la región. La penetración de estas tecnologías alcanzó apenas el 5% de las ventas totales de vehículos a febrero del 2026, lo que evidencia que la electrificación del parque automotor en el Perú todavía se encuentra en una etapa temprana de desarrollo.
“Los países que lideran la transición energética en las ventas de vehículos en Latinoamérica son Uruguay, con una penetración de 43%, y Colombia, con 36%. También destacan Ecuador, con 24%; Brasil, con 16%; y Chile, con 12%”, precisó Morisaki.
Según explicó, este rezago responde a una combinación de factores estructurales. Entre ellos, destacó que el precio de los vehículos electrificados sigue siendo una barrera importante para una amplia proporción de consumidores, en un mercado donde la sensibilidad al precio es elevada y el ingreso promedio es menor al de algunos países vecinos que lideran esta transición. Del mismo modo, señaló que la percepción de riesgo asociada a nuevas tecnologías, como la autonomía, el costo de reemplazo de baterías o el valor de reventa, aún influye en la decisión de compra, aunque cada vez en menor medida por la mayor información disponible sobre este mercado.
A ello se suma la ausencia de incentivos económicos de gran escala, como subsidios directos, exoneraciones tributarias o políticas de compras públicas, mecanismos que han sido determinantes en países como Uruguay y Colombia.