• DOMINGO 19
  • de abril de 2026

Opinión

FOTOGRAFIA
Reflexiones

IGP: ciencia y desarrollo tecnológico al servicio del país


Editor
Hernando Tavera

Jefe institucional del IGP


Estos sistemas no solo generan información clave para fortalecer la investigación científica, sino que también permiten a los gobiernos regionales emitir alertas tempranas que contribuyan a proteger a la población.

La tecnología desarrollada íntegramente por el IGP incluye sensores capaces de registrar el movimiento de flujos de detritos, su velocidad y estimar su volumen.

Esta información, complementada con levantamientos topográficos de alta resolución, permite calcular los tiempos de llegada de estos flujos –como huaicos y lahares– hacia las zonas urbanas, ayudando así a reducir el riesgo para la población.

Durante el último período de lluvias, estos sistemas han operado con éxito en la quebrada Huaycoloro, en Lima; en la quebrada Limón, en Piura; y en seis quebradas del volcán Misti, en la ciudad de Arequipa. 

En este último caso, la información recopilada permitió al gobierno regional de Arequipa emitir hasta una docena de alertas oportunas.

Sin embargo, el aporte del IGP en desarrollo tecnológico no se limita a estas zonas. 
A partir de una publicación realizada por profesionales del Inaigem sobre el riesgo de aludes en el extremo sur del nevado Huascarán, el Ministerio del Ambiente asumió el compromiso de implementar los sistemas de monitoreo desarrollados por el IGP en cinco quebradas de alto riesgo en la Cordillera Blanca.

El trabajo de campo realizado durante el último trimestre del 2025 culminó con la instalación de prueba de un sistema en la quebrada que nace en la laguna Palcacocha. Este mes se ha iniciado con mayor impulso la implementación en otras quebradas, como Llanganuco, Casca-Llaca, Llullan, Mancos-Tinco y Cojud.

Asimismo, se ha firmado un convenio con el gobierno regional de Áncash para fortalecer estos sistemas mediante la instalación de receptores y bocinas en las zonas urbanas ubicadas a lo largo de las quebradas de mayor riesgo.

Este proyecto en la Cordillera Blanca representa el primero en América del Sur enfocado en el monitoreo de quebradas que nacen en lagunas glaciares. 

Estas lagunas pueden verse afectadas por el desprendimiento de grandes masas de hielo, lo que podría generar aludes de agua, hielo, tierra y rocas que descienden por las quebradas.

Otros factores detonantes importantes son las lluvias extremas y los sismos de gran magnitud, como ocurrió en mayo de 1970, cuando un bloque de hielo se desprendió del Huascarán, provocando un alud que sepultó las localidades de Ranrahirca y Yungay.

Hoy en día, el desarrollo tecnológico y el conocimiento científico permiten reducir significativamente el riesgo para la población mediante la implementación de sistemas de monitoreo que generan información clave para la emisión de alertas tempranas. El objetivo es claro: salvar vidas, no infraestructura.

El IGP cumple 104 años generando ciencia y desarrollo tecnológico al servicio de todos los peruanos.