• MARTES 21
  • de abril de 2026

Opinión

FOTOGRAFIA
Reflexiones

Onomástico de esta enorme piedra redonda


Editor
Roy F. Cárdenas Velarde

Especialista en Derecho Ambiental y Gestión Pública


Al margen de ello, lo cierto es que esta fecha nos recuerda el vínculo que tenemos con esta gran canica azul (como se le llamó a la fotografía tomada por la tripulación del Apolo 17 en 1972, y que hace algunos días fue actualizada por la tripulación de Artemis II).

Como señala Andrew H. Knoll, en su obra Breve historia de la Tierra, si bien pasamos nuestras vidas atados por la gravedad de la Tierra, nuestro vínculo con ella va mucho más allá, y complementa resaltando cuán efímero, frágil y valioso es nuestro momento presente.

Y es que por más crudo y frío que pueda sonar, el hombre no es más que una de las tantas especies en esta enorme piedra redonda, como así la llamó la banda española El último de la fila, o en palabras de Aramis Latchinian, al referirse a la Ecología en su obra El ambientalista crítico, el hombre no es protagonista, es una especie más.

Pero, hoy no vamos a hablar del hombre, sino de la protagonista del cumpleaños, la Tierra.

La Tierra ha estado presente desde mucho antes de la aparición del hombre, y créanme cuando les digo que estará mucho después de nuestro paso. Por ello, no pudo ser más atinado Fernando de Trazegnies cuando indicó que todo esfuerzo de conservación de la naturaleza (llamémosle, tierra) es, en el fondo, un esfuerzo de conservación del hombre mismo.

No por nada Nicole Bernenx señaló que etiquetas como problemas “ambientales” son una forma cómoda de distanciarnos. El tiempo no está a nuestro favor. Como indican Christiana Figueres y Tom Rivett- Carnac en su obra El futuro por decidir, cada día que pasa es un día menos que tenemos para estabilizar nuestro planeta, que está camino a tornarse inhabitable para los humanos.

Sostengo que gran parte de la regulación ambiental, tanto en el Perú como en otras partes del mundo, se ha dado como respuesta a desastres que causaron graves daños al ambiente y a la población. Como señala Lidia Garrido en su obra El riesgo ambiental, los eventos dramáticos generan preocupación y esta, a su vez, genera concientización y acción.

Entonces, todo se reduce a qué tanto estamos dispuestos a comprometernos para hacer frente a los problemas que ponen en riesgo nuestra presencia en esta canica azul. Como menciona Franco Nicolás Gorini cuando aborda la emergencia climática y los derechos humanos: La batalla contra el daño ambiental ya está declarada, ahora corresponde hacerla notar.