Cabe destacar que el asháninka es la lengua amazónica más hablada en el Perú y según el Censo de Población y Vivienda de 2017, su población superaba los 70 mil hablantes; en tanto que 34 mil 152 personas tienen como lengua materna el shipibo-konibo.
“La iniciativa representa un acto de respeto, inclusión y reconocimiento de la diversidad cultural y lingüística que caracteriza a esta región”, expresó la titular del Poder Judicial, Janet Tello Gilardi, sobre esta implementación.
ENFOQUE INTERCULTURAL
Cabe recordar que la puesta en marcha de la referida señalética institucional se realizó en coordinación con el Ministerio de Cultura (Mincul), en el marco del compromiso de fortalecer el enfoque intercultural en los servicios públicos, y en cumplimiento, por parte del Poder Judicial, de las 100 Reglas de Brasilia.
Así, la traducción de los rótulos estuvo a cargo de intérpretes y traductores de las lenguas shipibo-konibo y asháninka, incluidos en el Registro Nacional de Intérpretes y Traductores de Lenguas Indígenas (Renitli) del Mincul, quienes participaron en el proceso de validación lingüística.
Ello permite que las y los ciudadanos que se comunican en estas lenguas al acudir en busca de justicia ante la sede principal del Poder Judicial en Ucayali sepan en qué lugar sus reclamos necesitan atención, así como verificar dónde pueden ingresar sus expedientes.
Cabe destacar que esta iniciativa se promueve en el marco de las 100 Reglas de Brasilia, las que buscan garantizar el acceso efectivo a la justicia de las personas en situación de vulnerabilidad, el cual establece políticas y medidas que permitan y aseguren un pleno reconocimiento y disfrute de los derechos humanos invocables en todos los sistemas judiciales.
Los pueblos indígenas u originarios son aquellos colectivos cuyo origen se remonta a tiempos anteriores al Estado occidental, formados en un país o región, que conservan todas o parte de sus instituciones distintivas y, además, presentan la conciencia colectiva de poseer una identidad indígena u originaria.
DIVERSIDAD CULTURAL
En entrevista con Justicia TV, el juez superior de la Corte de Ucayali, Jonatan Basagoitia Cárdenas, resaltó la ejecución del proyecto, fruto del trabajo del Poder Judicial con los pueblos originarios shipibo-conibo y también asháninka, que son los que ocupan mayormente territorio en la región Ucayali.
“Esto es un compromiso que tiene el Poder Judicial con el acceso a la justicia, con las poblaciones vulnerables de esta región, una de las cuales son las poblaciones amazónicas”, afirmó.
Resaltó al respecto que existen 55 pueblos originarios en todo el país, de los cuales 51 se encuentran en la Amazonia y más de la mitad están en la región Ucayali.
Asimismo, precisó que de las 44 lenguas nativas que se hablan en el Perú, más de 40 son amazónicas y más de la mitad tienen presencia en Ucayali, lo que revela una gran diversidad poblacional en esta jurisdicción.
Así, además de los asháninka y shipibo-konibos, en Ucayali habitan otros pueblos originarios, como Amahuaca, Asheninka, Awajún, Cashinahua, Chitonahua, Iskonawa, kakataibo, kichwa, Kukama Kukamiria, Madija, Marinahua, Mascho Piro, Mastanahua, Matsigenka, Nahua, Sharanahua, Yaminahua y Yine.
Cabe destacar que la gestión de Tello Gilardi al frente del Poder Judicial consolida el servicio de justicia itinerante, al llevar servicios judiciales a las poblaciones más alejadas, con la atención de demandas, desarrollo de audiencias y emisión de sentencias.
Este servicio consiste en que juezas y jueces salen de la comodidad de sus despachos y van hasta zonas de difícil acceso, allí donde la justicia o el Estado no llegan.
También la institución judicial promueve las Ferias "Llapanchikpaq Justicia” (Justicia para Todas y Todos, en quechua) y campañas de promoción de cultura jurídica en zonas rurales, amazónicas y urbano-marginales.
Además, la institución impulsa el servicio de “orientadoras judiciales”, mujeres lideresas comunitarias a lo largo del país, capacitadas por el Poder Judicial, cuyo trabajo es gratuito y voluntario en prevención y acompañamiento a mujeres víctimas de violencia.
De otro lado, el proyecto Sumaq Justicia, centrado en el fortalecimiento del trabajo de jueces y juezas de paz en distintos distritos judiciales del país, es crucial, ya que llega a lugares donde el Estado no tiene presencia y, frecuentemente, imperan, también, hechos de violencia.
De ese modo, el Poder Judicial ha logrado avances significativos en el cumplimiento de las 100 Reglas de Brasilia, que es acercar la justicia en beneficio de millones de personas a nivel nacional.