• VIERNES 24
  • de abril de 2026

Opinión

FOTOGRAFIA

Formar para la sostenibilidad


Editor
Javier García-Blásquez López

Coordinador del programa Protagonistas del Cambio UPC por los ODS


Con el Perú albergando el 68% de los glaciares tropicales y el 70% de la biodiversidad mundial, la acción ambiental dejó de ser una opción romántica para convertirse en una prioridad de Estado.
 Frente a este panorama, las universidades deben dejar de ser meras transmisoras de teoría para transformarse en catalizadores de soluciones tangibles.

 En un país con una tasa de emprendimiento juvenil del 54% que supera la media regional, nuestro deber es canalizar ese talento hacia la creación de valor social y ambiental. 

La educación actual debe ser el puente entre la protección del planeta y la ejecución de proyectos que transforman la realidad local. Bajo este enfoque de “formación para el impacto”, surge una visión que busca identificar y potenciar a aquellos jóvenes que ya están construyendo emprendimientos sostenibles.

En este camino, conceptos como la descentralización cobran especial relevancia al reconocer que muchas de las soluciones para desafíos como el agro o la gestión del agua nacen en el corazón de nuestras regiones.

 A ello se suma la escalabilidad, que al brindar herramientas de gest ión y redes de contacto, permite que prot ot ipos aislados se conviertan en modelos de negocio sólidos. 

Todo esto se articula bajo un claro propósito, en el que no buscamos solo el rédito financiero, sino también priorizar el bienestar colectivo y la salud de nuestra “casa común”. 

Invertir en el talento de un joven emprendedor en Loreto, Cusco o Piura es invertir en la capacidad de nuestro país para adaptarse y prosperar. Estos agentes de cambio son la prueba viviente de que el progreso personal y el impacto comunitario pueden y deben ir de la mano. 

Al final, la sostenibilidad no es un elemento de cumplimiento normativo, sino el corazón transformador de nuestro modelo educativo. En este Día de la Tierra, el llamado es a fortalecer los ecosistemas de innovación social.

 La educación es la herramienta más poderosa para cambiar el mundo, y cuando se une al espíritu resiliente de la juventud peruana, el impacto es inminente. Hoy, más que nunca, necesitamos una educación que conecte el conocimiento con la acción y forme líderes capaces de convertir los desafíos ambientales en oportunidades de cambio.