• VIERNES 24
  • de abril de 2026

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Conoce a Violeta Ardiles, la maestra de 80 años que sigue educando a niños

Docente condecorada con las Palmas Magisteriales continúa recorriendo escuelas y promoviendo la lectura en zonas rurales de Áncash

“Un maestro no termina cuando se jubila; quien tiene vocación sigue haciendo lo que más le gusta: educar”, afirma con convicción. Su historia se remonta a sus primeros años como docente en la escuela rural de Rampac Grande, en Carhuaz, donde decidió permanecer durante toda su carrera profesional, asumiendo el reto de enseñar en uno de los contextos más desafiantes del país. 

En sus primeros años, sus estudiantes eran monolingües quechuahablantes, mientras que ella solo hablaba castellano. Esta situación, lejos de ser una barrera, fue asumida como un propósito: “Aprendí quechua en un año para poder enseñar. Era la única forma de conectar con mis alumnos”.


 Así, no solo impartió conocimientos, sino que construyó puentes culturales y afectivos con su comunidad.

Su labor se desarrolló en condiciones adversas: sin vías de acceso, servicios básicos ni condiciones adecuadas. Sin embargo, su compromiso permitió que la escuela pasara de ser unidocente a una institución polidocente, lo que amplió las oportunidades educativas para la comunidad.

Tras su jubilación, lejos de alejarse de las aulas, ha dedicado más de 30 años a continuar su labor de manera voluntaria. Realiza talleres, charlas, cuentacuentos y recitales, además de impulsar la lectura como herramienta clave para el aprendizaje. “Leer es uno de los hábitos más valiosos, pero hay que saber llegar a los niños con contenidos que los motiven”, señala.

Como muestra de su compromiso con la educación y la cultura, también ha desarrollado una importante producción literaria, con más de 20 cuentos y poesías dirigidas a niños.


Uno de los momentos más significativos de su trayectoria fue recibir las Palmas Magisteriales. “Este reconocimiento me honra profundamente y me motiva a seguir aportando”, destaca.

Historias como la de Violeta Ardiles reflejan el espíritu de esta condecoración: reconocer a quienes, incluso más allá de su vida laboral activa, continúan transformando vidas a través de la educación. 

El Ministerio de Educación recuerda que la convocatoria para la postulación de candidatos a las Palmas Magisteriales se encuentra abierta hasta el 30 de abril, e invita a las instituciones a identificar y proponer a profesionales que, como Violeta Ardiles, siguen dejando huella en la educación. 

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