• SÁBADO 25
  • de abril de 2026

Cultural

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Suplemento “Variedades”: Fiteca celebra sus 25 años llevando arte a Comas

Editor
José Vadillo Vila

Periodista



1. 
“Aquí estamos, resistiendo”. A lo largo de 25 ediciones, Jorge Rodríguez ha sido uno de los promotores del Festival Internacional de Teatro en Calles Abiertas (Fiteca), en el barrio de La Balanza, en el distrito de Comas. Cuando se habla de cultura autogestionaria, labrada a pulso propio, se subraya el nombre del Fiteca. Es referente en cultura que trenza sus vasos comunicantes con otros colectivos de Lima, el Perú, América Latina y un poquito más allá. 

El tiempo, como un dramaturgo inspirado, ha retado al festival. Seis de los “compañeros fundadores”, continúan al pie del cañón cultural. Junto a ellos se han sumado jóvenes artistas.

Otro grupo de artistas comeños migró al extranjero llevando la semilla del Fiteca. Hoy se cuenta con Fiteca México, que organiza Mariachi Nayarit Contemporáneo, en el estado de Nayarit. Y el Fiteca Colombia, evento bianual a cargo del grupo de danza “La revolución de la alpargata”, en Ciudad Bolívar, Bogotá, Colombia.

Jorge Rodríguez fue por una década coordinador general de los pasacalles del Fiteca. Ahora es animador cultural del mismo. Patricia Beltrán, otra fundadora del festival, le tomó la posta en la coordinación. Rodríguez también es director del Centro Cultural La Gran Marcha de los Muñecones, que surgió en La Balanza, en 1990. Se trata de la compañía responsable de la “poética artística”, que mantiene la estética y la performance del festival. Su siguiente meta es desarrollar una escuela para la formación actoral en espacios abiertos. 

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2. 
En La Balanza, la dinámica social y cultural están adheridas a las moléculas del ADN de los vecinos. El comedor popular se transformó en un centro cultural: mientras las madres trabajan con las ollas comunes, los chicos reciben talleres artísticos, de zancos, mimo y pintura, verbigracias. Así, la Casa Fiteca, en la avenida Miraflores, está llena de vida; mientras a su alrededor algunos vecinos se preocupan en mejorar las calles, los jardines, o en la memoria propia de la comunidad.

Esta zona de Comas sufre, a la fecha, menos la violencia que otras de Lima. “No se meten con nosotros, hasta ahora. Vivimos en los cerros, no hay negocios ni tenemos presupuesto. No nos pueden pedir más que un abrazo. Tenemos más temor de algunas malas autoridades o de los mismos vecinos que estén involucrados en estos temas”, dice Rodríguez.  

A imagen y semejanza de La Balanza y el Fiteca, muchos barrios de Lima cuentan con grupos culturales que se mantienen con o sin apoyo del Estado. Para Rodríguez “lo importante es entender que resulta muy importante articular la educación y la cultura. La cultura te da el espíritu, el ánimo, la proyección, la mirada al futuro, el sentido de vida. En Colombia cuentan con un presupuesto especial para la educación y la cultura”, recuerda.

La edición n.° 25 del Fiteca se desarrollará del 1 al 5 de mayo. Se iniciará con el Gran Pasacalle, un esperado evento, que recorre las calles de La Balanza y los pueblos jóvenes colindantes con músicos, actores, batucadas, zanqueros. A los grupos comeños se suman grupos de toda Lima, del Perú y del extranjero. Este año, “por un tema logístico” se ha limitado la participación de grupos extranjeros. Solo ha confirmado su presencia Clepsidra Teatro, de Colombia, como lo hace ya doce años. 

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3. 
A lo largo de estos cinco lustros, mientras el Fiteca llena de teatro, música, circo, pasacalles y murales La Balanza, ha conocido autoridades de Comas, de Lima Metropolitana y nacionales que entendieron su importancia para el desarrollo de la cultura comunitaria. Desde enero han enviado cartas a las autoridades sin obtener respuestas. “Ya no esperamos nada de Lima ni de Comas. Nuestra única esperanza es el Ministerio de Cultura”, dice Rodríguez, quien explica que situación similar la viven en muchos barrios capitalinos.

Frente a ello, este año también convocan a las pequeñas empresas que quieran apoyar o participar de la marca Fiteca. Ya se tienen algunas respuestas positivas. En La Balanza un grupo importante de vecinos ha interiorizado el Fiteca como la gran fiesta que los pone en ojos de toda Lima. Hay vecinos del comedor que se encargan de la alimentación del festival, y vecinos que ven el tema educativo. Para este domingo 26 de abril han organizado un bingo benéfico por el arte y la cultura, para mantener viva esta fiesta cultural (más información al número 997-303-960).

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4. 
¿Qué enseñanza nos da el Fiteca? “Podemos crear cultura en cualquier espacio”, resume Rodríguez. “La imaginación, la creatividad son muy importantes; pero hacer cultura no significa estar al margen del contexto social y político, de la situación del mundo. Y hoy, el Fiteca también lo entendemos como espacio ecológico y de defensa por la vida”. 

Cada edición se inicia con una “ofrenda a la vida”. La de este 1 de mayo llevará por nombre “Carnaval de los soñadores de la vida”, “porque aquí nos encontramos todos los que proponemos construir cambios para mejorar nuestras condiciones de vida, con alegría, con derecho, con dignidad para todos”. 

Pero el triunfo más significativo del Fiteca es haber empoderado a los vecinos de La Balanza, subraya. “Hoy, ellos discuten sobre su propia problemática. Se han empoderado en sus decisiones y, poco a poco, se están volviendo protagonistas de su propio progreso. Es un elemento muy importante que se ha logrado a través de la cultura”, finaliza.

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Celebraciones
Por sus 25 años, el Fiteca tiene invitados especiales, quienes vienen a celebrar sus propias persistencias. El viernes 1 de mayo participará el director Roberto Ángeles –quien cumple 50 años de actividad artística– con la obra “Laberinto de monstruos”. Al día siguiente, 2 de mayo, se suma Yuyachkani, que conmemora sus 55 años. Los grupos Kimbafá e Ícaro, de Cusco, cumplen 35 años, y llegan al Fiteca, entre otros.

(FIN) JVV/JVV