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El septuagenario se levanta todos los días a las cuatro de la madrugada para preparar la masa de sus diferentes dulces, un oficio que aprendió de joven gracias a su cuñado. Recuerda que, luego de presentarse como novio de su amada Adriana Cajaleón (de 70), le enseñaron la gastronomía de la Ciudad del Mejor Clima del Mundo, conocimientos que puso en práctica años más tarde.
“Combino las medidas exactas de harina, levadura, agua y otros secretitos”, dice entre risas, mientras carga en la cabeza, con apoyo de una almohadilla, una caja con todos sus productos. “Son tradicionales, están rellenos o cubiertos con bastante miel artesanal, que lleva jugo de limón para que no se corte el azúcar”, agrega.
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Don Sesario vive en la calle César Agusto Sandino, en el distrito de Amarilis (Huánuco), donde adecuó un espacio para realizar sus preparaciones, como la cachanga, que en su región es conocida como torreja. “Si vienen y no comen una, no pueden asegurar que estuvieron acá”, añade risueño.
Acosta Espinoza y Cajaleón son usuarios del programa Pensión 65 del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis). Es una de las parejas más longevas que participan en las ferias de emprendedores, organizadas con apoyo del gobierno local.
“Cuando todo está listo, llevo los productos a la casa de un vecino que me alquila su horno. Termino antes de las diez de la mañana y camino por todo el centro de Huánuco. Tengo mis caseritos, quienes leen sus periódicos mientras comen un postrecito”, sostiene.
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Adriana y Sesario
Luego de vender algunas porciones de turrón, Sesario hace una pausa y confiesa que hay una fuerza especial que lo acompaña durante sus jornadas, una que llena su corazón y renueva sus energías. Al ser consultado por ese motor de vida, responde sin titubear: “Mi esposa, amiga y aliada, Adriana”.
Tienen más de 50 años de casados y mantienen firme el sentimiento que los unió. “Lo conocí en 1972, un 22 de enero. Nos ayudamos en todo lo que necesitamos, somos un equipo”, declara doña Adriana, quien los domingos prepara y vende una contundente pachamanca de chancho.
Ambos usuarios de Pensión 65 aseguran que mantendrán su amor y compromiso mutuo, como el primer día que se vieron en el centro de Amarilis, a través de sus emprendimientos y dulces tradicionales, que continúan cautivando paladares.
Almas emprendedoras
Don Sesario sabe que sus torrejas y turrones huanuqueños son muy solicitados, al igual que la pachamanca dominical de su esposa. Por ello, brinda su número de celular para cualquier pedido dentro de la región. “Nuestro celular es el 993 156 014; con gusto los atenderemos”, señala, mientras abraza a Adriana para inmortalizar el momento con una fotografía en su querida plaza de Amarilis, que hace años los vio unirse.