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La decisión se tomó a pesar de que en la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA) celebrada en el hotel Hilton de Washington acudieron Trump, la primera dama, Melania Trump; el vicepresidente, JD Vance; o los secretarios de Estado, Marco Rubio; Guerra, Pete Hegseth; Tesoro, Scott Bessent; o Salud, Robert Kennedy Jr.
También estuvieron presentes el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, la directora de Seguridad Nacional, Tulsi Gabbard, o el director del FBI, Kash Patel.
Cuando tantos funcionarios se reúnen en un mismo lugar para funciones oficiales, como una toma de posesión o el discurso sobre el Estado de la Unión, el secretario de Seguridad Nacional suele encargar al Servicio Secreto la coordinación de toda la seguridad mediante una designación formal conocida como “Evento Nacional de Seguridad Especial”.
Según fuentes cercanas al asunto citadas por The Washington Post, la administración Trump ofreció un nivel de seguridad menor para la cena de corresponsales de la Casa Blanca que para otras reuniones de altos funcionarios, a pesar de la presencia del presidente y muchos miembros del gabinete.
Sin embargo, no se realizó tal designación para el evento del sábado, al que también asistieron miles de periodistas y otros funcionarios gubernamentales, según indicaron fuentes de autoridades locales y federales que pidieron anonimato por no estar autorizadas a comentar detalles de seguridad.
La detención de Cole Allen, el hombre que trató de entrar armado en la sala de baile donde se celebraba la cena, ha puesto el foco en el dispositivo de seguridad y en la posibilidad de que en eventos de este tipo se aplique el llamado sistema del “superviviente designado”. Este mecanismo, que se activa cada año durante el discurso sobre el Estado de la Unión, busca evitar que se decapite por completo a la Administración si se produce un atentado en el Capitolio.
Manifiesto
El presunto autor del tiroteo ocurrido el sábado durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, Cole Allen, envió a sus familiares un extenso manifiesto apenas diez minutos antes del ataque, en el que identificaba como “objetivos” a los miembros del Gobierno del republicano Donald Trump, según reveló este domingo el diario estadounidense The New York Post.
En el documento de 1,052 palabras, obtenido por el rotativo neoyorquino, detalla una lista de prioridades para el ataque, situando a los altos cargos de la Administración Trump en la cima de sus objetivos, con la única excepción del director del FBI, Kash Patel.