• MIÉRCOLES 29
  • de abril de 2026

Cultural

FOTOGRAFIA
SUPLEMENTO “VARIEDADES”

Alessandra Pinasco: “juego con lo que llamamos ficción”


Escribe: Ernesto Carlín 

La sociedad peruana impone ciertos roles sobre lo que deben ser y hacer las mujeres, según comenta a Variedades, la escritora Alessandra Pinasco (Lima, 1974). Como una forma de revelarse a ese acartonamiento escribió una colección de relatos titulados Tan simple, tan puro.

Diferentes rostros
En ellos, una mujer se enfrenta a diferentes situaciones. Pinasco confiesa que, al momento de escribir, asumía que era la misma en distintas facetas, aunque deja abierta la puerta para que el lector saque sus propias conclusiones.

“Juego con lo que llamamos ficción”, refiere la narradora y poeta. Hay retazos de su propio periplo en el libro, pero remarca que no es autobiográfico. “Es un punto para confrontarnos con lo que somos”, añade. 

“Quería ver qué hacía el personaje”, revela. Y este personaje no es cualquiera. No es el estereotipo de musa femenina de pocas primaveras.

FOTOGRAFIA

Madre y mujer
“Me gustaba presentar a una mamá, un ser mítico en nuestro universo, como un ser de carne y hueso”, asevera Pinasco.

Así vemos a esta protagonista que narra sus juegos eróticos previos a la sorpresa que le preparan sus pequeños hijos a su esposo por su cumpleaños, o como recuerda a un enamorado, que desdeñó por mú-sico, y ahora goza del éxito.

Casi pareciera que los cuentos siguen una secuencia narrativa, como en Huerto cerrado, de Alfredo Bryce Echenique, pero que adrede la autora no suelta más información, forzando al eventual público a completar los espacios faltantes.

La narradora indica que la presión de grupo hace que en el Perú se vea a una mujer que ha sido madre como un ser carente de deseos carnales. “Se tiende a anular el lado de pareja por el de ser cuidadora”, lamenta.

Sobre el personaje que narra en primera persona sus cuitas en los cuentos, la autora considera que conforme gana experiencia se va dando cuenta que esas suertes de patrones impuestos por la tradición son, en gran parte, artificiales. “La sociedad provoca un conflicto para adaptarnos a moldes que nos impone y es constante”, recalca.

Para Pinasco existe una gran hipocresía en la sociedad peruana, que trasciende clases sociales y es transversal a todo el territorio. “Se mantiene un doble rasero en lo que se le permite hacer al hombre respecto a lo que se aprueba para la mujer”, finaliza.

Datos:
- Pinasco residió ocho años en Cusco: la Ciudad Imperial y el valle aledaño acogen una de sus historias. Aunque no tenía un libro en mente para que le sirva de guía, confiesa que le inspiraron los poemarios Peligro de los labios rojos, de Dalmacia Ruiz Rosas, y El héroe y su relación con la heroína, de Oswaldo Chanove, así como el libro de ensayos The wave in the mind, de Ursula Le Guin.
- “También leía a Francis Scott Fitzgerald, para que se me quede algo de su sensibilidad”, concluye. 
- La autora ha publicado el poemario Lost and found y un curioso libro de cocina autobiográfico titulado Marmita encantada.
FOTOGRAFIA

(FIN) ECG/JVV