• VIERNES 1
  • de mayo de 2026

Cultural

FOTOGRAFIA
Arte religioso

Luz y fe

La Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, en La Victoria, posee vitrales de Adolfo Winternitz hechos bajo la influencia del Concilio Vaticano II.


Editor
Ernesto Carlín Gereda

Editor de Culturales

ecarlin@editoraperu.com.pe


Se trata de la Parroquia Santuario Nuestra Señora de Guadalupe, la primera que se dedicó a la virgen mexicana en el Perú.

El barrio, en gran medida urbanizado, ha cambiado bastante su rostro desde sus inicios, a mediados de la década de 1950. En ese entonces, la misa se celebraba en un improvisado local hecho de esteras.

Según cuenta el párroco actual, el padre Luis Giusti La Rosa, al Diario Oficial El Peruano, se buscaron artistas que pudieran plasmar el proyecto de una iglesia en el lugar.

El arquitecto fue Jacques Granadino, quien trabajó con el vitralista austriaco Adolfo Winternitz y la escultora Ana Maccagno. El resultado es una joya del arte religioso peruano del siglo XX.

Nuevos ejes

La edificación se llevó a cabo gracias a donaciones y apoyos diversos durante la década de 1960. En la Iglesia católica se vivieron revolucionarios cambios.

El más conocido fue el uso de las lenguas locales en lugar del latín durante la liturgia.

Pero también se promovió que los fieles no fueran espectadores, sino participantes activos en la misa.

Esta premisa hizo que los espacios religiosos se redefinieran para brindar al feligrés una experiencia que lo involucrara. La disposición de la parroquia victoriana es un ejemplo de ello, con su forma de cruz y con el altar al centro.

Winternitz planteó la iluminación del lugar siguiendo estos preceptos.

La arquitectura, con los grandes vitrales del austriaco, saca provecho del Sol.

Los jinetes del Apocalipsis y San Jorge venciendo al Dragón, así como la Anunciación y otras escenas religiosas se aprecian en toda su magnitud con tan solo la luz natural.

Dato

70 años cumple la parroquia Nuestra señora de Guadalupe.