Mundo
El presidente estadounidense considera que la isla comunista, ubicada a 150 km de la costa de Florida, sigue representando una “amenaza extraordinaria” para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Bancos
Estas nuevas sanciones, detalladas en un decreto presidencial y destinadas a aumentar la presión sobre La Habana en medio de su crisis económica, se dirigen específicamente a los bancos extranjeros que colaboran con el gobierno cubano e imponen restricciones migratorias.
En este decreto, Trump impone sanciones a personas y entidades involucradas en el sector energético, minero y otros de la isla; así como a cualquier persona declarada culpable de “graves violaciones de los derechos humanos”.
Además del embargo vigente desde 1962, Washington, que no oculta su deseo de un cambio de régimen en La Habana, impuso en enero un bloqueo petrolero a Cuba, permitiendo la entrada al país únicamente a un buque cargado con crudo ruso.
El anuncio de nuevas sanciones se produce el Día de los Trabajadores, jornada que Cuba celebró con un desfile frente a la embajada estadounidense en La Habana, al que asistieron el líder revolucionario Raúl Castro, de 94 años, y el presidente Miguel Díaz-Canel.
Movilización
El canciller, Bruno Rodríguez, denunció las nuevas sanciones. “El gobierno de Estados Unidos se alarma y responde con nuevas medidas coercitivas unilaterales ilegales y abusivas contra Cuba”, escribió Rodríguez en un mensaje en X en el que aludió a la manifestación por el 1 de mayo.
El día anterior, Díaz-Canel había llamado a los cubanos a movilizarse “contra el bloqueo genocida y las flagrantes amenazas imperialistas” de Estados Unidos.
A pesar de la tensa situación, ambos países mantienen conversaciones diplomáticas a puerta cerrada.
El 10 de abril se celebraron reuniones diplomáticas de alto nivel en La Habana. En esa ocasión, un funcionario estadounidense se reunió con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro.
Crisis
Ya sumida en una profunda crisis debido a los efectos combinados del endurecimiento de las sanciones estadounidenses durante el primer mandato de Trump, las debilidades estructurales de su economía y una reforma monetaria fallida, la isla de 9.6 millones de habitantes ha visto su actividad paralizada desde enero.
El turismo, una importante fuente de divisas, se ha desplomado a la mitad desde principios de año; la producción de níquel y cobalto se ha detenido por completo, mientras que el sector tabacalero, otra industria exportadora, sufre escasez de combustible.
“Frente a tantísimas limitaciones que buscan ahogar y rendirnos ante amenazas irracionales de guerra y muerte, este primero de mayo confirma que (...) resistimos” y “vencemos”, declaró el dirigente sindical Osnay Miguel Colina.
Dominio
El presidente Trump aseguró que “tomará el control” de Cuba “casi de inmediato” y añadió que primero terminará con el trabajo en Irán.