• DOMINGO 3
  • de mayo de 2026

Convivir

FOTOGRAFIA

Pubertad precoz: claves para reconocerla cuando llega antes de tiempo

En las niñas se presenta antes de los 8 años; en niños, antes de los 9.

En el Perú no se cuenta con estadísticas nacionales recientes sobre su incidencia; aun así, la detección oportuna resulta fundamental.
 
Identificar los signos iniciales permite que niñas y niños reciban atención médica temprana, lo que ayuda a disminuir posibles efectos en su salud física, su bienestar emocional y su interacción social.

“El inicio temprano de la pubertad puede afectar de manera importante el bienestar emocional y social de niñas y niños, generando problemas como ansiedad, baja autoestima o dificultades para relacionarse con otros. En el aspecto físico, también puede influir en la estatura final debido al cierre prematuro de los cartílagos de crecimiento, y se ha 
vinculado con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades metabólicas en la adultez. Por ello, es fundamental identificarla a tiempo y contar con el seguimiento de un especialista, asegurando un desarrollo adecuado y un bienestar integral”, afirma la Dra. Nathaly Poma, gerente médico de AdiumPerú.

Las niñas y los niños que experimentan pubertad precoz pueden enfrentar problemas como baja autoestima, ansiedad, cambios en su comportamiento, vergüenza, timidez o incluso depresión. Estas dificultades pueden llevarlos a aislarse o convertirse en blanco de burlas, situaciones que generan una carga emocional para la cual aún no están preparados.

Factores de riesgo

Un estudio transversal publicado en el 2024 en la revista científica Frontiers in Pediatrics, que evaluó a 3,560 niñas y niños de entre 5 y 10 años en la provincia de Shandong, China, encontró que el comportamiento sedentario prolongado se asoció con un mayor riesgo de pubertad precoz en niñas, especialmente cuando se combina con tiempo de pantalla elevado. Los autores señalan que la melatonina, hormona regulada por el eje hipotalámico-hipofisario-gonadal, podría verse afectada por la exposición prolongada a pantallas, alterando así el inicio puberal. Por ser un estudio transversal, los propios investigadores advierten que sus resultados evidencian asociación y no causalidad, por lo que se requieren estudios longitudinales para confirmar la relación.  

“Hablar de pubertad no debería ser un tabú. Debemos empoderar a padres, madres y cuidadores para que observen, pregunten y busquen ayuda profesional sin miedo ni estigma”, enfatiza la doctora Poma.

¿Qué hacer?

Ante la sospecha de pubertad precoz, se recomienda acudir a un endocrinólogo pediatra para una valoración integral que incluya estudios hormonales, radiografías de edad ósea y, de ser necesario, tratamiento médico para regular la progresión puberal. Estos tratamientos pueden proteger la salud física y emocional de los menores, contribuyendo a su desarrollo pleno. 

Signos de alerta

Desarrollo mamario o testicular antes de la edad esperada.

Vello púbico o axilar prematuro, con olor corporal intenso.
Crecimiento acelerado en talla.

Cambios de humor o comportamiento.

Menstruación antes de los 8 años (en niñas).

Presencia de acné o maduración corporal temprana.