Vivienda entregó 131 casitas Wasiymi para comunidades asháninkas de Río Tambo
Accederán a viviendas bioclimáticas, agua potable y saneamiento gracias a una inversión superior a los S/19 millones de soles.
La ejecución de las casitas bioclimáticas y sismorresistentes demandó un monto de ejecución de más de S/7 millones y beneficia a 524 personas de la comunidad asháninka. Se trata de espacios que significan seguridad, dignidad y también de salud, pues protegerán a las familias más vulnerables frente a las heladas, evitando enfermedades y mejorando sus condiciones de vida.
“Los proyectos seguirán siendo una realidad. Para Río Tambo ya tenemos 500 expedientes para conseguir el presupuesto para más Wasiymis y 400 en evaluación. Estaremos trabajando día a día para poder seguir brindándoles estas obras”, sostuvieron desde el ministerio de Vivienda.
Las viviendas rurales Wasiymi están compuestas por dos dormitorios, un área tapón que evita el ingreso de corrientes frías que provienen del exterior, un ambiente de uso común para la sala y el recientemente incorporado espacio multifuncional que puede ser utilizado como cocina.
El trabajo articulado con los núcleos ejecutores y las propias familias asháninkas fue clave para hacer realidad este proyecto, ya que participaron activamente en la construcción de las viviendas, demostrando que cuando el Estado y la población trabajan unidos, las obras avanzan y generan desarrollo para las comunidades.
Para el 2026, el Ministerio de Vivienda proyecta la construcción de 493 viviendas rurales Wasiymi en la región Junín, en beneficio de más de 1972 peruanos afectados por las bajas temperaturas.
Agua potable y saneamiento
En la Comunidad Nativa de Quempiri también se realizó la colocación de la primera piedra de la obra “Instalación del servicio de agua potable y disposición sanitaria de excretas en las comunidades nativas de Quempiri y Yoyato, distrito de Río Tambo, Satipo, Junín”.
La obra representa una intervención histórica para las comunidades asháninkas de la zona, pues permitirá garantizar el acceso a agua segura y saneamiento básico, contribuyendo directamente a mejorar la salud y el bienestar de las familias. Se trata de un proyecto con una inversión superior a los S/12 millones, que beneficiará a 861 personas.
La obra contempla la implementación de captación de agua, líneas de conducción, reservorios elevados, una planta de tratamiento de agua potable (PTAP), entre otros.
Además, se implementarán 223 Unidades Básicas de Saneamiento para 204 viviendas, 13 organizaciones sociales y 6 instituciones educativas. Cada UBS contempla un inodoro, una ducha y un lavadero, es decir, un baño digno.
El proyecto constituye una intervención estratégica que busca cerrar brechas históricas en el acceso a servicios básicos en comunidades nativas asháninkas.
Con estas obras, el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento ratifica su compromiso de seguir impulsando proyectos que sienten las bases para un futuro con mayor salubridad, seguridad y mejores oportunidades para sus comunidades nativas.